PINOCHET VUELVE A CHILE

La Iglesia solicita al ex dictador que colabore con la justicia

La Conferencia Episcopal Chilena manifestó ayer su esperanza de que, con su regreso al país, el general Augusto Pinochet colabore con la justicia, en la medida que su estado de salud lo permita, para contribuir así a la reconciliación entre los chilenos.El mensaje, firmado por el presidente y el secretario de la Conferencia Episcopal Chilena, sostiene que ellos esperan que la disposición de Pinochet de contribuir con quienes buscan el bien del país "le ayude, si su salud lo permite, a ofrecer su colaboración con la justicia, en cuyo desempeño confiamos plenamente, de manera que sanen muchas heridas de nuestra patria".

La jerarquía de la Iglesia católica chilena, que durante la detención de Augusto Pinochet en Londres apoyó plenamente las gestiones del Gobierno para lograr su liberación, de manera coherente con la línea de actuación en el caso del secretario de Estado vaticano, Angelo Sodano, pese a las voces discordantes de algunos obispos, sacerdotes y laicos, afirmó que con el término del proceso de extradición en Londres finaliza un "procedimiento que ha sido considerado lesivo para la soberanía del país y que ha mostrado la necesidad de tribunales internacionales competentes para tales juicios". Un dirigente de Renovación Nacional (RN), Ricardo Rivadeneira, encabezará la defensa del militar frente a las 60 querellas presentadas en su contra.

Delicado estado de salud

La Iglesia desea también en el mismo documento que el retorno de Pinochet "le haga más llevadero su delicado estado de salud" y le pide al general que no provoque agitación ni, menos, "conflictos que perturben la serenidad y la paz social que el país necesita". Junto con rechazar y lamentar las violaciones a los derechos humanos cometidas en el pasado y denunciar que el odio destruye también a quien lo abriga, los obispos esperan que en la convivencia de los chilenos crezca la voluntad de escuchar.

Por otra parte, una encuesta telefónica realizada por la Fundación Futuro y difundida ayer arrojó que el 56% de los consultados cree que Pinochet debe ser juzgado en Chile, y el 57,7% estima que es culpable de violaciones a los derechos humanos.

Sin embargo, según la misma encuesta, un 66,3% respondió a continuación que el general no será juzgado en el país y sólo un 24,7% afirmó que sí cree que estará en el banquillo de los acusados.

La encuesta, que contempló un universo de 300 personas, mostró que un 37,7% es "indiferente" a la liberación de Pinochet; el 28,7% dice estar "contento"; el 21%, "muy contento"; un 6%, "triste", y un 5,3%, "muy triste", en tanto el resto no respondió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0003, 03 de marzo de 2000.

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