Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

BBK y Kutxa ingresarán 113.750 millones en Hacienda con la venta de sus acciones en Airtel La inminencia del acuerdo mantiene muy atentos a los responsables de las finanzas forales

La BBK y la Kutxa ingresarán a las haciendas forales 61.750 millones y 52.000 millones de pesetas respectivamente (638,6 millones de euros en total) con la venta de sus participaciones en el capital social de Airtel. Esta operación fiscal mantiene muy atentos a los responsables de las finanzas de ambos territorios, que verían agigantadas sus recaudaciones hasta límites sin precedentes en el País Vasco. Las cajas vascas han reconocido que la oferta que han recibido de British Telecom y Vodafone Airtouch para vender todas las acciones es "golosa y atractiva".

La BBK y la Kutxa tienen sobre la mesa una oferta formal de los dos gigantes británicos de las telecomunicaciones, British Telecom (BT) y Vodafone Airtouch, accionistas de Airtel que quieren repartirse el control de esta compañía con la compra de las acciones del Banco Santander Central Hispano (BSCH), tenedor del 30,45% del capital social, y de las cajas vascas, que concentran el 4,76% y el 4,01% de Airtel, respectivamente.El valor de mercado de esta operadora de telefonía integral -cuatro billones de pesetas según Vodafone y 4,4 billones de pesetas según BT- ha disparado la cotización de las acciones de la BBK y la Kutxa.

De acuerdo con los cálculos realizados por BT y Vodafone, en tan solo cinco años de inversión las dos cajas vascas han generado unas plusvalías latentes de, en el peor de los dos casos, 350.000 millones de pesetas en total, de los cuales 190.000 millones de pesetas corresponden a la BBK y 160.000 millones, a la Kutxa.

Aunque la primera fase de la permuta accionarial se resolverá con la adquisición del paquete del BSCH, las cajas han estudiado seriamente la posibilidad de desprenderse de sus participaciones porque "la oferta, según los términos en que fue planteada inicialmente, es golosa y atractiva", afirmó un portavoz de la Kutxa. El acuerdo es inminente y puede ser anunciado esta próxima semana, según fuentes cercanas a la operación.

Una vez resuelta la confusión sobre la posible incompatibilidad con las participaciones que tienen en Amena a través de Euskaltel-Retevisión, ya confirmado que pueden aguantar en el capital social de Airtel, la BBK y la Kutxa no tienen prisa en vender "a cualquier precio" sus acciones en Airtel. Sin embargo, la certeza de que difícilmente van a mantener la cuota de rentabilidad obtenida con esta inversión hasta ahora, y ante la inminencia con que se van a conceder nuevas licencias de telefonía móvil, les aconseja recoger los espectaculares dividendos de Airtel.

Cobro fraccionado

Una vez satisfecha la venta del los dos paquetes, la BBK y la Kutxa tributarán las plusvalías al 32,5%, el tipo general establecido por el Impuesto sobre Sociedades, lo que supone una recaudación de 61.750 millones de pesetas en el caso de la Hacienda de Vizcaya y 52.000 millones de pesetas para la guipuzcoana, siempre que la venta se cierre, como parece más que probable, con el cobro íntegro y en efectivo de todas las plusvalías.

Cabe la posibilidad de que las aportaciones fiscales por esta operación fueran menores si las cajas canjean una parte de su participación en Airtel por un paquete de acciones en otra compañía, aunque el deseo de las cajas es recibir el dinero al contado.

La venta de las acciones de Airtel, ante el gran volumen de las plusvalías obtenidas, se realizará de forma fraccionada. De esta manera, el reparto de las obligaciones tributarias con las haciendas de Vizcaya y de Guipúzcoa también se efectuará plurianualmente, en tantos plazos como se establezcan para el cobro de las ganancias.

En el mejor de los casos, si la enajenación del paquete de Airtel se hace cobrando en efectivo, toda la contribución fiscal revertirá íntegramente, y en primera instancia, en las haciendas de Vizcaya y Guipúzcoa. Éstas, posteriormente, deberán satisfacer después los compromisos institucionales vigentes. De acuerdo con los repartos establecidos por la Ley de Territorios Históricos (LTH), el 66,25% de la recaudación (75.359 millones de pesetas con la suma de los dos territorios) se aportará al Gobierno vasco y del montante restante, la mitad se destinará a los ayuntamientos y la otra mitad se quedará para las Diputaciones.

Una inversión redonda

El caso de Guipúzcoa es más espectacular que el de Vizcaya, pues los 52.000 millones que recaudaría con esta operación representan el 90% del presupuesto propio de la Diputación, que este año sólo gestionará los 57.561 millones de pesetas prorrogados del ejercicio de 1999, si bien esta cantidad irá creciendo conforme se aprueben las normas forales para la financiación de las nuevas inversiones previstas por el ejecutivo foral.

La Kutxa, el mejor cliente de la hacienda guipuzcoana -el año pasado pagó más de 10.000 millones de pesetas vía impuestos-, podría multiplicar por cinco esta aportación al fisco. En ambos casos, las ganancias netas que obtendrán con la venta de las acciones de Airtel es muy superior a los beneficios logrados en 1999. La Kutxa, que cerrará el balance consolidado del 99 con unos 30.000 millones de beneficio, ganará 108.000 millones de pesetas con su inversión en esta operadora de telefonía integral. La BBK, después de impuestos, conseguirá 128.250 millones de pesetas, cuando sus beneficios el año pasado rondarán los 40.000 millones.

Los responsables de las financias de Guipúzcoa y Vizcaya, Antton Marquet y Francisco Javier Urizarbarrena permanecen muy atentos al desarrollo de esta operación, pues las repercusiones fiscales para ambos territorios son "impresionantes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de enero de 2000