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EL "CASO PINOCHET"

Chile celebra el futuro regreso del ex dictador

Las víctimas de la dictadura confían en que el general pueda ser juzgado en su país

ENVIADO ESPECIALLa decisión del Gobierno británico de permitir la libertad del general Augusto Pinochet por razones de salud irrumpió bruscamente en la campaña electoral en Chile y llenó de satisfacción a la derecha y al Gobierno de centro-izquierda, que ha mantenido una larga batalla para conseguir el regreso del exdictador a su país. El mismo entusiasmo era apreciable entre la candidatura socialista de Ricardo Lagos, que confía en que esto repercuta favorablemente en sus aspiraciones de victoria el domingo. La medida llenó de frustración a los representantes de las víctimas de la dictadura, que confían en que el Gobierno mantenga su palabra de que hay condiciones para que Pinochet pueda ser juzgado en Chile.

Un comunicado oficial del Gobierno chileno, leído anoche por el ministro de Relaciones Exteriores, Juan Gabriel Valdés, afirmó que el ministro británico del Interior, Jack Straw, ya ha manifestado a Chile y a "todas las partes involucradas en el caso" su disposición a "no autorizar la extradición de Pinochet a España". Valdés elogió la "seriedad" con la que Londres ha actuado "en este delicado tema".El candidato de la Concertación Nacional, Ricardo Lagos, declaró que "ante una persona enferma, todos tienen que tener compasión, aunque él no la hubiera tenido antes". Lagos afirmó que los británicos han decidido que Pinochet no está en condiciones de ser juzgado en España, pero "otra cosa es un juicio en Chile", dijo. "Los chilenos tenemos muchos temas pendientes. Para alcanzar la paz tiene que haber justicia", declaró. De esta manera, por primera vez, Lagos pasa la pelota a la derecha, que tendrá que pronunciarse a favor o en contra de juzgar a Pinochet en Chile.

Además de lo que el Gobierno chileno considera un éxito de sus difíciles gestiones ante los Gobiernos británico y español, la noticia representa un importante balón de oxígeno para el candidato de la Concertación Nacional, Ricardo Lagos, que se encuentra prácticamente igualado en las encuestas con su rival de la derecha, Joaquín Lavín. Los dirigentes de la Concertación habían detectado que la ausencia de Pinochet había permitido una operación de limpieza de imagen de la derecha pinochetista.

El presidente del Partido Socialista, Ricardo Núñez, pidió que, en caso de regresar a Chile, se retire por completo de la política, abandone el cargo de senador vitalicio y "deje de entorpecer el desarrollo de la política nacional", informa Manuel Délano. Núñez advirtió de que "en el caso contrario, Chile sería el hazmereír del mundo".

Sergio Romero, senador de la derecha, no quiso pedir la retirada de Pinochet expresamente, pero consideró que el general "llegará al país muy debilitado después de su larga detención y probablemente no estará en condiciones de reanudar la misma actividad que venía desarrollando antes de salir de Chile". Para la candidatura de la derecha es muy importante que esta noticia no interfiera el proceso de alejamiento de Pinochet que había iniciado con éxito Joaquín Lavín. El cargo de senador vitalicio es irrenunciable, según establece la Constitución, por lo que lo máximo que podría hacer Pinochet es no acudir ni ejercer sus funciones.

Alberto Cardemil, parlamentario de Renovación Nacional y uno de los principales estrategas de la campaña presidencial de Lavín, aseguró que el anuncio hecho en la noche de ayer satisface "lo que quería todo el país". "Sólo podemos alegrarnos de que pronto tengamos a Pinochet de vuelta para que pueda restablecerse de sus enfermedades en su patria", declaró.

Julia Urquieta, representante de las organizaciones de víctimas de la dictadura, calificó la decisión británica de "sorprendente" porque "es contraria al sentir mayoritario del pueblo chileno, que era el de pedir justicia". "La mayoría", añadió Urquieta, "quiere que Pinochet sea juzgado en España frente al grado de impunidad que existe en nuestro país". La abogada de derechos humanos deseó que la justicia española utilice ahora todos los recursos para evitar la inmediata liberación de Pinochet, y expresó su confianza en que, si eso se produce, el Gobierno chileno cumpla con su promesa de crear las condiciones para que el exdictador sea procesado en Chile. En este sentido, las víctimas de Pinochet esperan que progresen las investigaciones que llevan a cabo dos jueces chilenos. Fuentes próximas a esas investigaciones consideran que al menos uno de esos procesos, el que conduce el juez Juan Guzmán, permita pronto solicitar el levantamiento de la inmunidad parlamentaria que en este momento protege al exdictador en su calidad de senador vitalicio. Fuentes que han tenido acceso al sumario de Guzmán aseguran que posee ya pruebas de la implicación directa de Pinochet en diversos actos de represión durante la dictadura, aunque no está claro si alguno de esos crímenes no está cubierto por la ley de autoamnistía.

Otra portavoz de familiares de los desaparecidos, Mireya García, declaró que todavía no han perdido todas las esperanzas de que Jack Straw se oponga a la liberación de Pinochet. "Creo que Pinochet está en condiciones de hacer frente a un juicio y que en España va a tener atención médica adecuada", dijo García.

Mientras, fuentes castrenses dijeron que Aviación está lista para ir a por el ex dictador a Londres y traerlo de regreso a Chile. Y la hija menor del general, Jacqueline Pinochet, dijo que su padre será trasladado al hospital militar cuando vuelva a Santiago "porque no está en condiciones de ir a su casa". La hija de Pinochet dijo que no había podido hablar anoche con su padre en Londres porque las personas que atienden al general le habían recomendado que no era conveniente molestarlo "en su actual estado de salud". Pero el portavoz del senador vitalicio, Patrick Robertson, manifestó que el general, tras conocer la decisión del Home Office, se encuentra "encantado".

Medios cercanos a la candidatura de Lagos no ocultaban su satisfacción por la posibilidad de que el caso Pinochet quede resuelto antes de que el candidato socialista tomara posesión como presidente en el caso de ganar las elecciones del domingo. El relevo en la presidencia chilena se producirá en marzo. Fuentes del Ejecutivo no determinaron en qué condiciones será recibido Pinochet en caso de que se consume la decisión británica. El exdictador llegará, por supuesto, a su país como un hombre libre, aunque pendiente de interrogatorio por el juez Guzmán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2000