Egipto denuncia presiones para atribuir la catástrofe del vuelo 990 a una acción suicida

Egipto sospecha que los intereses comerciales de la empresa aeronáutica Boeing están detrás de la difusión de la hipótesis de que una acción suicida de un copiloto causó la tragedia del vuelo 990 de la compañía EgyptAir, según declaró ayer el ministro egipcio de Transportes, Ibrahim Demiri. Demiri añadió que una llamada personal de Hosni Mubarak a Bill Clinton evitó la pasada semana que Estados Unidos transfiriera la investigación del caso al FBI. La Casa Blanca desmintió que Clinton interviniera para exigir calma en las pesquisas norteamericanas.

Al hecho técnico de que es uno de los casos más misteriosos en la reciente historia de la aviación comercial, el accidente del vuelo 990 añade la complicación de un conflicto diplomático entre EE UU y su principal aliado en el mundo árabe. Con 2.000 millones de dólares al año, Egipto es, después de Israel, el principal receptor de ayuda económica norteamericana. La opinión pública de Egipto está escandalizada por la investigación oficial del asunto.Expertos de ambos países seguían ayer descifrando en Washington la grabación de las conversaciones de los pilotos del vuelo 990; una cinta que está provocando tantas especulaciones como el célebre filme de Zapruder sobre el asesinato de John Kennedy. Pasarán varios días hasta que se conozcan los resultados de esa cooperación.

Pero en El Cairo, el ministro Demiri denunció la existencia de "intensas presiones para establecer como causa de la caída del avión egipcio un error humano, y en concreto, el suicidio de un copiloto, y pasar la investigación a las manos del FBI". Preguntado sobre el origen de esas presiones, Demiri dijo: "Por supuesto, existe una gran empresa que tiene sus propios intereses", una alusión al fabricante norteamericano Boeing.

Demiri dijo que los datos en poder de Egipto permiten descartar que un error humano o un mantenimiento deficiente del Boeing 767 fueran las causas del accidente del 31 de octubre, en el que perecieron 217 personas. Y añadió que Mubarak tuvo que telefonear a Clinton para pedirle, con éxito, que el caso no fuera traspasado al FBI desde del Consejo Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB). Esa llamada se produjo tras la difusión de la teoría del piloto suicida.

Pero la teoría de la acción suicida no está basada tan sólo en la plegaria de Gamil al Batuti, reiteraron ayer a Associated Press fuentes anónimas de la investigación. Esas fuentes no quisieron añadir detalles, porque las protestas egipcias han conseguido poner cierto coto a la avalancha de filtraciones.

La frase del copiloto

El Gobierno de EE UU precisó el viernes que, en contra de lo filtrado a la prensa, Batuti jamás pronunció la frase "mi decisión está tomada" al hacerse cargo de los mandos del Boeing 767. La que sí formuló ("pongo mi destino en manos de Dios"), es una frase empleada por musulmanes de todo el mundo al iniciar cualquier tipo de tarea.James Hall, presidente del NTSB, declaró ayer que ese organismo sólo tiene una certeza: "En estos momentos no hemos encontrado ninguna información que nos haga pensar que fue un fallo mecánico o un problema causado por el mal tiempo".

Aunque la investigación no le ha sido transferida, el FBI trabaja desde el primer momento en la resolución del misterio del vuelo 990. Lewis Schiliro, su director adjunto, confirmó ayer que 250 agentes se ocupan del caso. Ya han interrogado a todas las personas que trabajaron en los aeropuertos de Los Ángeles y Nueva York en ese vuelo y han estudiado los antecedentes de las 217 personas a bordo. "Nada apunta hacia el terrorismo", declaró Schiliro.

Con permiso y bajo supervisión de las autoridades egipcias, el FBI trasladó el viernes sus pesquisas a El Cairo. Los agentes de EE UU quieren estudiar los extractos bancarios, las pólizas de seguros y los registros de conversaciones telefónicas de Batuti y los demás pilotos. Les interesa saber qué beneficios económicos producirán a sus familias sus muertes en acto de servicio.

Schiliro señaló que los organismos norteamericanos intentan evitar los errores cometidos con el desastre del vuelo 800 de la TWA, que, tras una explosión, se hundió en el Atlántico en 1996. Tras especular con la hipótesis terrorista, el NTSB y el FBI concluyeron en que la tragedia fue provocada por un fallo mecánico en el Boeing 747.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de noviembre de 1999.

Lo más visto en...

Top 50