70.000 kilos de chatarra en el Guggenheim
El Museo Guggenheim de Bilbao va a amanecer hoy con un nuevo elemento decorativo. Las familias Unceta y Gárate, propietarias de la empresa, han elegido este escenario para celebrar los 125 años de vida del negocio. Allí se reunirán el consejero de Industria, Josu Jon Imaz, los 158 empleados de la compañía y sus cónyuges y la dirección de Unceta para crear una montaña de 70.000 kilos de chatarra que han donado 400 empresas españolas clientes de la firma guipuzcoana. El doble del precio de la chatarra se donará a una escuela de Formación Profesional de Cuba.Es una forma curiosa de celebrar un cumpleaños empresarial que ha obligado a negociar duramente con la dirección del Guggenheim, temerosa de que tanta acumulación de restos de aceros especiales pudiera dañar la valiosa estructura de titanio de la pinacoteca.
Lo que sí es habitual en esta empresa guipuzcoana es la donación a las escuelas de Formación Profesional. Desde hace años, Unceta regala a centros de este tipo catálogos antiguos de ventas, unas enormes publicaciones, tamaño enciclopedia, por el que se pelean las citadas escuelas por su alto contenido pedagógico. En ellos se incluyen todo tipo de herramientas para la industria, sus usos y su forma de utilización.


























































