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El Liceo se inaugura con la sorpresa de un final nuevo para "Turandot", de Puccini

La euforia precede a la apertura, el 7 de octubre, del reconstruido teatro de ópera barcelonés

Euforia. Desde los protagonistas, el próximo 7 de octubre, de la función inaugural, presidida por los Reyes, hasta el último conserje, el entusiamo reina en el Liceo de Barcelona ante su inminente apertura. Ayer, los solistas de los tres repartos que integran las 14 representaciones programadas de Turandot, ópera elegida para inaugurar, aseguraban sentirse unos privilegiados. Y el director musical, el francés Bertrand de Billy, anunció una inauguración con sorpresa: el estreno de un nuevo final para la inacabada ópera de Puccini. La reapertura del Liceo coincide con la presentación, hoy, en la inauguración del Teatro Real de Madrid, de la última gran producción del coliseo barcelonés antes de su incendio: Orfeo, de Monteverdi.

"El espectáculo está a punto", dijo ayer con autoridad Núria Espert, responsable escénica de la nueva producción de Turandot que inaugurará el Liceo, mientras los obreros siguen trabajando de forma frenética en el coliseo para terminar las obras en la fecha prevista. "Estamos inmersos en una euforia general extraordinaria que invade a todo el mundo en el teatro. Todo ha funcionado y funcionará como un reloj", prometió la actriz y directora de escena. Entre las manifestaciones generales de satisfacción de los cantantes por inaugurar el Liceo, el director musical del teatro, el francés Bertrand de Billy, que dirigirá Turandot, alzó en alto una partitura y desveló que el próximo día 7 se estrenará un final nuevo para la póstuma e inacabada ópera de Puccini. "Tenemos una sorpresa", dijo eufórico De Billy. "Un final nuevo para Turandot. Es una combinación de los dos finales que Franco Alfano compuso para la ópera tras la muerte de Puccini. Tradicionalmente se usa el breve, pero nosotros hemos fusionado los dos con lo mejor de cada uno. El resultado ofrece más oportunidades de comprender la personalidad de Turandot al final de la obra", aseguró.La idea de encontrar un final diferente al que habitualmente se ofrece en las representaciones de Turandot partió de Núria Espert, según explicó a este diario el director artístico del Liceo, Joan Matabosch. "Ella tenía una concepción teatral de la obra que nos planteó al director musical y a mí y a partir de ahí buscamos la solución de fusionar las dos versiones creadas por Alfano para hacer un nuevo final".

El final se ha trabajado de forma conjunta con los cantantes, las tres sopranos (la italiana Giovanna Casolla, la húngara Eva Marton y la búlgara Anna Tomowa-Sintow) y los tres tenores (el holandés Jan Blinkhof, el surafricano Johan Botha y el búlgagro Boiko Zvetanov) que en los diferentes repartos interpretan los papeles de Turandot y Calaf. "Todo se ha hecho teniendo en cuenta los criterios de los cantantes", puntualizó Espert. "Hemos conseguido un final con un gran dúo de amor huyendo del edulcorado fin a lo Walt Disney que habitualmente se hace".

Giovanna Casolla, que protagonizará la función inaugural, explicó que al principio le "chocó mucho" el nuevo final. "He estudiado la nueva parte, la he madurado y creo que ha quedado muy bonita", dijo. Casolla, que nunca había cantado en el Liceo, dijo que se siente muy afortunada por debutar en la inauguración. "Doy gracias a Dios por ello". Eva Marton, que no quiso en ningún momento posar para los fotógrafos junto a las otras dos sopranos ni sentarse junto a ellas, esgrimió que no tenía nada que decir sobre el final. "He cantado 170 veces Turandot, la he grabado en dos ocasiones, tengo varias producciones videográficas. Todo lo que tenía que decir ya lo he hecho. Lo que hay que hacer es trabajar y no hablar del final", sentenció.

Anna Tomowa-Sintow, que debuta en el papel, aseguró que le es igual uno o otro final. "Me había estudiado los dos. Pero creo que era importante darle al final ese toque del triunfo del amor sobre el orgullo y la vanidad". Y se apresuró a decir: "Me siento muy honrada y emocionada por cantar de nuevo en el Liceo".

Jan Blinkhof ironizó con la capacidad neuronal de los tenores. "Nosotros, los tenores, somos conocidos por nuestro considerable grado de estupidez y sólo puedo decir que estoy agradecido por haber podido aprenderme dos nuevas páginas de música".

El escenógrafo italiano Ezio Frigerio, autor de los decorados, explicó que su escenografía para Turandot es "muy pucciniana". "Es más o menos china, pero no he querido hacer nada intelectual, sino una escenografía llena de efectos para un teatro lleno de oro que se inaugura", dijo.

El reparto de Turandot se completa con las sopranos María Bayo, Ana María Sánchez y Montserrat Martí, que se alternan en el papel de Liù; los bajos Stefano Palatchi y Simón Orfila, en el de Timur; y los tenores Dalmau González, Santiago Sánchez Jericó y Alfredo Heilbron, en el de Altoum.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 1999