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Un estreno sin gala para un teatro público

El nuevo Liceo no es sólo un edificio de nueva planta, aunque su aspecto físico emula al que se quemó, sino que también es un coliseo lírico con una nueva filosofía, que desde el mismo día de la inauguración, el próximo 7 de octubre, quiere mostrar al mundo su vocación de teatro público y abierto a toda la gente después de estar 150 años en manos de una minoría que ostentaba la propiedad. Por ello, se ha optado por una inauguración sin gala. "Durante los más de cinco años y medio que han pasado desde que el Liceo se quemó, siempre hemos manifestado nuestra ansiedad por volver a la normalidad", explica Josep Caminal, director general de este teatro. "Ahora regresamos a esa normalidad, y queremos hacerlo dando ese día excepcional la imagen de que entramos en una nueva época: la época de un teatro público, en el que no hay distinciones de clases, en el que para subir al quinto piso se puede acceder por la misma puerta que a la platea. Ahora el Liceo es un teatro para todos, y el día de la inauguración tiene que ser el símbolo de esa igualdad. Por ello no se ha querido hacer una función de gala, porque la gala debe estar en el escenario y no en el vestuario".La dirección del Liceo decidió en la apertura de la temporada 1993-1994 suprimir las funciones de gala que hasta entonces se celebraban en los días de estreno de las óperas. El director general del teatro dijo no haber percibido ningún síntoma de polémica porque se inaugure sin gala. "Al Liceo no han llegado ni presiones ni polémica", aseguró.

Expectación

La expectación que ha despertado la reapertura del Liceo ha obligado a programar una función inaugural con continuación. El día 7, considerado formalmente el día de la inauguración, contará con la presidencia de los Reyes de España. Ese día están invitados todos los ex propietarios del teatro, que cedieron el coliseo a las administraciones públicas tras el incendio. Ellos ocuparán algo más de un millar de las 2.336 butacas. En el resto del aforo habrá autoridades, mecenas, todos los políticos y técnicos al servicio de la Administración que han formado parte del consorcio del teatro desde su creación en 1980, los ex directores generales y artísticos del coliseo, cantantes nacionales e internaciones especialmente vinculado al teatro y la prensa.

Al día siguiente, se ofrecerá otra función, que será continuación de la inaugural, con el resto de los invitados que no han cabido el día 7. Además, se aprovecharán el ensayo pregeneral, el próximo lunes, y el general, del martes, para que nadie se quede fuera.

Al ensayo pregeneral han sido invitados los familiares de los figurantes, cantantes comprimarios y colaboradores que participan en la ópera Turandot, así como cantantes catalanes secundarios vinculados con el teatro. El ensayo general, considerado por la dirección del teatro como una preinauguración de carácter popular, tendrá como público a todos los trabajadores del Liceo y a los miembros de la asociación Amics del Liceu

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de octubre de 1999