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El presidente ecuatoriano anuncia la suspensión del pago de la mitad de los intereses de la deuda externa

Ecuador ha tomado una medida sin precedentes en los últimos 10 años. El presidente ecuatoriano, Jamil Mahuad, anunció el domingo que no podrá hacer frente hoy al pago de la mitad de los intereses de los llamados bonos Brady correspondientes a la deuda externa de su país. De los 94 millones de dólares (14.500 millones de pesetas) que vencen, Ecuador sólo podrá satisfacer los bonos sin garantía; cerca de 50 millones de dólares quedan pues en suspensión, en espera de renegociarse.El monto de la deuda exterior de Ecuador se eleva a 16.500 millones de dólares, que representa un 126% de su producto interior bruto (PIB). El servicio (pago de los intereses) de esa deuda consumirá este año 1.390 millones de dólares, un 35% del PIB.

Los bonos Brady son una parte esencial de la ingeniosa estrategia elaborada por el entonces secretario del Tesoro de EEUU, Nicholas Brady, que, en 1989, creó este instrumento financiero para evitar el impago general de la deuda de los países latinoamericanos y aliviar la situación de los bancos atrapados en préstamos millonarios de difícil devolución.

Esos bonos -que llevaban parejo un descuento del principal, vía admisión de pérdidas por parte de los prestatarios y de condonación- fueron colocados entre diversos inversores internacionales y, desde entonces, cotizan en el mercado de bonos de Nueva York, donde son considerados de alto riesgo y tienen una alta rentabilidad. Sólo una parte de los mismos está garantizado por el Tesoro norteamericano. Ecuador ha suspendido precisamente el pago de los intereses de los bonos garantizados, que representan la mitad del servicio de su deuda.

El presidente de Ecuador, que calificó de "audaz" su iniciativa, reaseguró la voluntad de su Gobierno de cumplir con sus obligaciones "lo antes posible", y adujo razones económicas muy graves para adoptar esta medida. "Nosotros no podemos y no vamos a pagar los intereses de los bonos que tengan garantía. Vamos a pagar los intereses de los que no la tienen, porque si no lo hacemos no hay manera de cobrarlos". Mahuad insistió en que esta medida se adopta "porque la realidad económica y social [de Ecuador] no lo permite (...) Estamos buscando un alivio importante en la deuda".

Discrepancias con la medida

El superministro de Economía, Guillermo Lasso, presentó su dimisión al presidente por discrepancias con la medida adoptada, y Muhad se la aceptó de inmediato. El presidente dijo que en breve nombrará un sucesor para el cargo. Los analistas, que califican la decisión como "moratoria técnica", sostienen que lo que pretende Ecuador es renegociar con los tenedores de los bonos Brady, ganar tiempo y reducir el servicio de su deuda exterior. De hecho, el país ya ha dado los pasos necesarios para iniciar una renegociación con el Banco Mundial y el FMI.

Ecuador, que depende de los ingresos de dos exportaciones básicas -petróleo y bananas- sufre una grave crisis. Los devastadores efectos de El Niño se han sumado a los de una mala gestión. La economía tendrá este año un crecimiento negativo del 7%.

La cuestión ahora es si este impago afectará a todo el plan Brady. "Es un mal ejemplo que puede tener efectos en el futuro", dice el economista Alberto Acosta. César Cantalapiedra, de Analistas Financieros Internacionales, considera que este fallido no tendrá efectos contaminantes ni invitará a otros países con problemas a copiar la idea.

Al evitar la moratoria sin eufemismo (decisión de no seguir pagando los intereses), Ecuador podrá mantener, de alguna manera, los flujos financieros (créditos y ayudas), de los que depende. La voluntad de pagar (un eximente para los acreedores) queda prisionera de un segundo factor: la incapacidad de pago. La negociación se presenta larga y compleja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 1999