Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El lingüista David Crystal prevé una revolución en el inglés

El lingüista David Crystal (Gales, 1941) prevé una revolución en la percepción del inglés más profunda aún que la que se produjo durante la Edad Media y el Renacimiento. En opinión de este guru de la lengua, nunca ha habido una fase en la historia de esta lengua en la que se hayan producido cambios tan profundos. "Nos encontramos con una sorprendente profusión de tipos de inglés en todo el mundo. Ya no sirve de nada decir que el británico es el único soporte", aclara el lingüista. Crystal, autor de casi una veintena de enciclopedias y libros de análisis, ofreció el martes en Madrid una conferencia en el British Council y hoy participa en Granada en un congreso sobre la enseñanza del inglés. Más de 400 millones de personas hablan ese idioma como primera lengua; 600 millones lo utilizan como segundo idioma (India o antiguas colonias británicas) y 250 millones lo han aprendido por razones de comunicación internacional. Basándose en esas cifras, el autor de The Cambridge encyclopedia of lenguage afirma que el inglés ya no pertenece a nadie en concreto. "Hace muchos años se podía decir que la lengua estaba en posesión de Gran Bretaña y más tarde de Estados Unidos, pero hoy en día hay tantas partes del mundo que han desarrollado su propio idioma que es imposible mantener esa idea", aclara Crystal.

Normas propias

Como ejemplo cita el caso de India, donde hay más gente que habla inglés que en la propia Inglaterra y donde han desarrollado sus propias normas. Normas que también han cumplido a su vez los habitantes del Caribe, los de Singapur, Hong-Kong o Australia. "Todas esas variedades del inglés reflejan identidades propias pero, pese a ello, todos estos anglohablantes se entienden en un idioma común", argumenta Crystal, para el que es muy importante que el aprendizaje se realice bajo unas normas únicas: "La norma estandarizada garantiza que el idioma no se fragmente, al tiempo que conserva las identidades locales". A la creación de estos dialectos han contribuido también los hijos de paquistaníes o de indios nacidos en Inglaterra. "El inglés siempre ha aceptado los neologismos de cualquier otro idioma que se ha encontrado. Más de 350 lenguas le han prestado palabras; de hecho, en algunos lugares del mundo se han desarrollado nuevos géneros literarios, como la novela africana o la poesía del Caribe, que son completamente distintos lingüísticamente hablando de cualquier tipo de inglés que se conoce". También los jóvenes o las clases más desfavorecidas aportan palabras nuevas. "El argot (slang) es la sangre de la lengua", comenta Crystal, que, como buen observador, viaja a todas partes con un viejo cuaderno donde apunta las palabras que recoge en la calle. Crystal no se sorprende ante el fenómeno del spanglish. En su opinión, Francia, Alemania o China viven casos parecidos y cada vez se utilizan más nuevas palabras en inglés. "Es una revolución que está pasando en todo el mundo y hay que estar preparado para el cambio", argumenta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999