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EL MAYOR INCENDIO FORESTAL DEL AÑO

Una imprudencia causó el devastador fuego que arrasó 450 hectáreas en El Escorial

Los ecologistas calculan que el bosque tardará más de medio siglo en recuperarse

San Lorenzo de El Escorial

Una imprudencia. Ésa fue, según las primeras investigaciones de la Policía Judicial, la causa del devastador incendio registrado desde el viernes hasta la tarde de ayer en San Lorenzo de El Escorial. Los investigadores no pudieron precisar más sobre el origen del siniestro. A las 19.30 de ayer, tras 28 horas de actividad, quedó extinguido el incendio que se había declarado el viernes por la tarde en el monte Abantos. Las 450 hectáreas de bosque mediterráneo arrasadas (una superificie equivalente a otros tantos campos de fútbol) suponen "un grave desastre ecológico", según señaló el consejero de Medio Ambiente, Carlos Mayor Oreja. A mediodía, las 5.000 personas que, según el consejero, fueron evacuadas la víspera desde un cámping y tres urbanizaciones, pudieron regresar a sus domicilios. En la noche del viernes, los bomberos calcularon que el número de desalojados llegó a 10.000.Los servicios de extinción de incendios desplegaron un dispositivo de 1.000 personas, cinco hidroaviones, seis helicópteros y otras tantas máquinas pesadas, empleadas para abrir cortafuegos en el frondoso pinar del Abantos (1.754 metros de altitud). Las tareas para atajar el fuego debieron interrumpirse durante la noche. Las llamas se propagaron violentamente hasta que, a mediodía del sábado, empezaron a remitir.

El siniestro, que comenzó en una rastrojera próxima a la urbanización El Zaburdón a las 15.30 del viernes, llegó a tener cuatro frentes. El situado junto a esa zona de chalés fue el primero en quedar controlado, un par de horas después del inicio. Las otras líneas de fuego permanecieron activas hasta ayer por la tarde. El frente norte, en dirección al Valle de los Caídos, fue el más difícil de controlar por lo abrupto del terreno y el fuerte viento, que avivó las llamas, que alcanzaron los 50 metros de alto. El incendio, el mayor de la región en los últimos cuatro años, provocó cortes de luz que afectaron temporalmente a 2.000 habitantes de cuatro localidades de la sierra madrileña: Zarzalejo, Santa María de la Alameda, San Lorenzo de El Escorial y Robledo de Chavela. La Consejería de Medio Ambiente aseguró ayer que un retén de 300 efectivos y 18 dotaciones de los bomberos pasaría la noche del sábado al domingo en el lugar del siniestro para evitar que se avivaran los rescoldos.

Durante la jornada del sábado, cinco hidroaviones del Ministerio de Medio Ambiente y seis helicópteros de la Comunidad de Madrid (uno más que la víspera) lanzaron agua sobre las laderas, para evitar que el fuego saltara de copa en copa. También se abrían cortafuegos con maquinaria pesada. Algunos vecinos continuaron ayer con sus críticas a las tareas de extinción. Algunos afirmaron que los hidroaviones no comenzaron a trabajar hasta las nueve de la mañana. Los bomberos lo negaron: aseguraron que todos los aparatos comenzaron su tarea sobre las 7.30.

Un helicóptero de los bomberos coordinaba desde el aire al resto de las aeronaves. "35 51 [nombre en clave de un helicóptero], tienes una foca [un hidroavión] a las dos. Deja paso". Ésa fue una de las órdenes que daba a bordo el coordinador.

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40.000 árboles

La Comunidad reconoce el desastre ambiental causado en 28 horas de virulento incendio

El fuego ha devastado más de 40.000 árboles, entre encinas y pinos, según los cálculos realizados por la asociación Ecologistas en Acción. "Este bosque formaba un ecosistema en el que correteaban los corzos, anidaban las águilas y otras aves rapaces", señaló ayer Santiago Martín Barajas, portavoz de Ecologistas en Acción. Las consecuencias del incendio serán duraderas: "Este fuego ha sido terrible. El bosque va a tardar más de medio siglo en recuperar su vida normal", añadió Martín Barajas.La asociación Greenpeace ya advirtió hace un año de la posibilidad de que un fuego arrasara el monte Abantos. "Ya hace aproximadamente un año intentaron quemar la zona. Detrás de ese conato de fuego se escondían intereses urbanísticos. La especulación urbanística quema muchos bosques", dijo el responsable de bosques de la asociación, Mario Rodríguez. El alcalde de San Lorenzo de El Escorial, Jose Luis Fernández-Quejo, del PP, negó el argumento de los ecologistas: "Ésta es una zona protegida, intocable desde el punto de vista urbanístico y donde sólo se podría construir 30 años después de que se produjera un fuego", explicó.

El portavoz del PSOE de El Escorial, Juan Manuel Aceña, denunció ayer que el monte Abantos no se ha limpiado desde hace tres años, informa Según Aceña, todas las laderas estaban llenas de piñas, rastrojos y restos de hojas que "sirvieron de combustible para las llamas". El edil aseguró que los cortafuegos estaban repletos de maleza, lo que impidió que frenaran el fuego. El concejal también destacó que el parque de bomberos de El Escorial estaba "infrautilizado": "No es lógico que una zona de tanto valor medioambiental e histórico sólo tenga un parque con dos autobombas y ocho bomberos". En su opinión, debería contar con más bomberos y con un helipuerto. Mayor Oreja dijo que "los bosques nunca están suficientemente limpios, pero la Comunidad se afana en eso más cada año".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de agosto de 1999

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