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La nave espacial 'Cassini-Huygens' pasa hoy cerca de la Tierra para impulsarse en su viaje hacia Saturno

La nave espacial Cassini-Huygens pasa hoy, a primera hora de la mañana, cerca de la Tierra para robar un poco de energía gravitatoria a nuestro planeta y tomar el impulso que necesita para continuar su viaje hacia el planeta Saturno. La nave, un programa de la NASA y la Agencia Europea del Espacio (ESA), fue lanzada en 1997, ha pasado dos veces por Venus en sendas maniobras gravitatorias similares a la de hoy, hará otra en Júpiter y llegará a su destino en el 2004. Luego, durante cuatro años, la Cassini estudiará el planeta de los anillos con los doce instrumentos científicos que lleva a bordo y soltará el módulo de descenso Huygens sobre la luna Titán para estudiar la atmósfera, las nubes y la superficie.Hoy, a las 5.28 (hora peninsular española) la nave pasa a sólo 1.116 kilómetros sobre el Pacífico sur (los satélites como el Hispasat están en órbita a 36.000 kilómetros de altura).

La complicada trayectoria de Cassini-Huygens se debe a que el viaje a Saturno (que está diez veces más lejos del Sol que la Tierra) exige mucha más energía de la que un cohete puede dar a la nave en el lanzamiento. Por ello, los diseñadores de órbitas recurrieron a otra estrategia que consiste en pasar cerca de planetas y ganar aceleración robándoles un poco de energía gravitatoria.

Para ir derecho a Saturno, la Cassini-Huygens, del tamaño de un autobús pequeño y 5.650 kilos de peso, necesitaría una velocidad en el lanzamiento de 10 kilómetros por segundo, mientras que el cohete que la sacó de la Tierra sólo podía ponerla a cuatro kilómetros por segundo. El impulso adquirido en las maniobras en Venus y en la Tierra equivalen a 75 toneladas de combustible de cohete.

¿Y los planetas no acusan ese robo energético? La NASA ha explicado que la histórica nave Voyager ganó en Júpiter 16 kilómetros por segundo de velocidad a costa de ralentizar el giro del planeta gigante en 30 centímetros por cada billón de años. Con estas maniobras se logra impulso para el viaje, pero la nave tiene otra necesidad energética, la alimentación de sus equipos e instrumentos, y en las afueras del sistema solar no llega suficiente radiación de la estrella para aprovechar sus rayos con paneles, como las naves que operan más cerca del Sol. Por ello, Cassini lleva tres generadores nucleares (con 11 kilos de óxido de plutonio cada uno).

El riesgo que esto entrañaba en caso de un accidente durante el lanzamiento provocó las protestas de grupos ecologistas en 1997. Pero, también en la aproximación de hoy a la Tierra se ha calculado el riesgo de que la nave, con sus generadores nucleares, caiga en nuestro planeta: la probabilidad es de una entre un millón.

Por su coste, tamaño y complejidad, Cassini es el último mastodonte de la NASA dedicado a la exploración planetaria. De su estilo está en funcionamiento la nave Galileo en Júpiter, pero todas las misiones posteriores son más pequeñas, sencillas y, sobre todo, mucho más baratas, como las de exploración de Marte o los proyectos de viajes a Plutón y a Mercurio.

La Cassini-Huygens ha recorrido ya 1.671 millones de kilómetros de su viaje total de 3.200 millones de kilómetros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de agosto de 1999