La Bolsa cae un 7,7% a causa de la inestabilidad política

La algarabía política que reina en Venezuela asusta a la mayoría de los inversores: nadie compra ni vende en la Bolsa de Caracas, cuyo monto de operaciones este miércoles apenas alcanzó los 600.000 dólares (cuando en días más despejados de preocupaciones se llegó hasta los tres millones). Según los expertos, la propia viabilidad del sistema bursátil se encuentra en cuestión por el escaso negocio. Hasta ahora, los dirigentes patronales se han mordido la lengua con la cautela propia de quien busca estar a buenas con el poder, pero la situación se agrava a ojos vista, el dinero más asustadizo comienza a ponerse nervioso y el presidente de los industriales, Juan Calvo, considera que "mientras no se aclaren las reglas de juego habrá incertidumbre; la inversión, tanto nacional como foránea, esperará a que se defina la nueva Constitución". La espera se ha traducido de momento en una caída del 7,7% en el índice de la Bolsa de Caracas desde que el 25 de julio el presidente Hugo Chávez y los suyos se alzaron con el poder absoluto en las elecciones a la Asamblea Constituyente. El vicepresidente de la Cámara de Comercio Venezolano-Americana, Antonio Herrera, fue más allá que el jefe de los industriales al declarar ayer a la prensa que la incertidumbre se mantendrá no sólo mientras se redacta la nueva Carta Magna, sino hasta que se sepa cuál será el modelo económico, ante los crecientes indicios de que el equipo presidencial planea imprimir a la Constitución un carácter menos neoliberal del que desearían los representantes del capital, y ya parece claro que la Asamblea Constituyente no apoyará la privatización de empresas públicas, entre ellas el gigante monopolio Petróleos de Venezuela (PDVSA), petición insistente de los empresarios.

Propuestas económicas

"Todo dependerá de las propuestas que haga la Asamblea en materia económica; evidentemente, esto complicará la recesión", explicó. La recesión, en cualquier caso, ya está bastante complicada. El producto interior bruto (PIB) descendió a un ritmo del 9,9% durante los tres primeros meses de 1999, cuando hace dos años creció todavía más de un 5%, y en los cinco meses que lleva Chávez en el cargo, medio millón de nuevos desempleados elevaron la tasa de paro al 17%, según se anunció esta semana, cifra récord en la historia de Venezuela. Esto, sin tener en cuenta el subempleo y el trabajo en sectores sumergidos, mal protegido y peor pagado, que, según economistas independientes, alcanza al 40% de la población activa.Las cifras hacen temer un estallido social, hasta ahora conjurado por las promesas y esperanzas que suscita el proceso constituyente entre los más desheredados del país, el 80% de los 23 millones de habitantes de Venezuela.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0005, 05 de agosto de 1999.

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