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Comediants recibirán el siglo XXI con su nuevo montaje "Cien para el 2000"

La compañía catalana presenta su espectáculo "Tempus" en el Festival de Santander

En paralelo a la gira que les lleva por el país desde hace casi un año con Tempus y que acaba de aterrizar en Santander, los componentes de Comediants se preparan para la llegada del siglo XXI. Cien para el 2000 tomará la casa La Pedrera, en Barcelona, el próximo 26 de septiembre y allí permanecerá durante las 100 jornadas, hasta la Nochevieja. Una reflexión sobre el tiempo presidida por la imagen de Cronos que invitará a meditar sobre los retos que se avecinan. Comediants han anunciado también cuál será su próximo proyecto: El Principito, de Saint-Exupéry.

"¿Alguien quiere romper su tiempo?" Destrozar el reloj a martillazos sobre una tabla de cocina puede ser una buena manera de hacerlo. Los miembros del grupo catalán de teatro Comediants, seguros de la terapia, la recomiendan a todo el que se decide a pasar por su espectáculo Tempus, que ayer llevaron hasta Santander dentro de la programación de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Tres de los siete actores que actúan en este montaje, Jin Hua Kuan, Jaume Bernadet y Carles Romeu, charlaron en rueda de prensa sobre sus actuales proyectos mientras el resto de la compañía preparaba la representación de la noche.Deseos embotellados

La "agrupación", como se autodenominan, no cesa un segundo de maquinar peripecias. Alrededor de sus reflexiones sobre el tiempo y ligado al final de siglo, Comediants ha ideado una fórmula para despedir lo que nos queda del XX y recibir el XXI, "que no el cambio de milenio". Van a colocar en la fachada de la casa La Pedrera, de Gaudí, en Barcelona, "una especie de enorme reloj que hará la cuenta atrás de los 100 días que quedarán del año" el 26 de septiembre, según explicaba Jaume Bernadet. Será un reloj inspirado en los autómatas, a modo de carillón, que a diario visitará a mediodía un personaje que formulará un deseo. "El reloj se pone en marcha y escenifica a Cronos, que devora una enorme hoja de calendario que habrá sobre la fachada marcando el día. Luego la arrojará a una urna, que es el cementerio de las horas", cuenta Bernadet.

Un ciudadano, un personaje de la cultura, la política, el deporte o cualquier otra disciplina, acudirá hasta el reloj y formulará su deseo para el nuevo milenio "dentro de una botella de cristal que se enviará al cielo del futuro". La compañía pretende, como siempre, provocar en el público una reflexión, y por eso quieren que los deseos se refieran a los retos del cambio de milenio. "Ecología, medio ambiente, solidaridad..., que tengamos claros los malos rollos que no queremos llevarnos al siglo XXI", insistía Bernadet. El alcalde de Barcelona, Joan Clos, o el escritor Eduardo Mendoza son dos de las personas que han asegurado su participación en Cien para el 2000. Bernadet advirtió también de que la mitad de la compañía -son unas 80 personas- esperará las doce de la noche del 31 de diciembre en Tenerife; aunque no adelantó ningún detalle.

Comediants se refirieron también a su vocación docente. Están preocupados porque en las escuelas de teatro se olvida un poco la faceta de feriantes, de actores que hacen suyas las calles; y están dispuestos a ponerle remedio en La Viña, su "campamento", una cúpula geodésica en Canet de Mar, en el que dan forma a sus espectáculos y cobijan a los de sus amigos. "Hemos hecho algunos cursos esporádicos. Pero lo que ahora intentamos es cerrar un acuerdo con el Institut d"Art Dramàtic de Barcelona para impartir actividades que ellos no cubren, como las disciplinas que debe abordar un actor para el teatro de calle: circo, acrobacia, máscara, gesto, danza, música...". También buscan una vinculación con el Institut Internacional de Teatre del Mediterrani para que los cursos de La Viña sean periódicos en el verano, e incluso en invierno tengan continuidad con grupos de escolares a los que mostrar las entrañas del teatro. Música, teatro, máscaras, iluminación... se trataría de enseñar el conjunto del proceso creativo. "Ninguno de los dos acuerdos está cerrado. Estamos a la espera de las elecciones, y dependiendo del Gobierno que toque seguirá adelante. Por nuestra parte, tenemos ganas de empezar con esta historia en el 2000 o el 2001", indicaba Bernadet. Proyectos es lo que no les falta, y ayer adelantaron algunos. "Al Tempus le queda un tempus contado, y El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, será el próximo montaje, sobre el que ya estamos trabajando".

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