FERIA DE SAN FERMÍN

"Había que mostrarse decidido desde el principio"

Fue su debú en Pamplona y le dio tiempo a todo. Juan José Padilla, de 26 años, recibió en la puerta de chiqueros, puso banderillas, cortó tres orejas, visitó la enfermería, salió por la puerta grande y... volvió a entrar por el mismo sitio. Esto último se debió a la cogida que sufrió al entrar a matar a su segundo toro. Le esperaba un nuevo reconocimiento del médico. Pese a lo aparatoso de un embroque que le dejó por tierra y sin poderse levantar, todo se limitó a una contusión de pronóstico leve. "El golpe es en el vasto interno y probablemente tenga la rodilla derecha varios días hinchada", comentaba el médico mientras el torero entre emociones, abrazos y palmadas en la espalda se disponía a dejarse arrollar por la multitud. Instantes más tarde, salía a hombros y... vuelta a entrar.

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Ya más relajado, en el hotel, el de Jerez de la Frontera da rienda suelta: "La verdad es que no han podido salir mejor las cosas. Ha sido muy emocionante. Tenía claro que lo importante era mostrarse muy decidido desde el principio". Dicho y hecho. El de Jerez de la Frontera acudía al coso navarro tras 12 corridas en lo que va de temporada. La de ayer hizo la 13. "¡Vaya número!" puntualiza y sigue: "Además era la tercera vez que me las veía con los miuras. De todas formas, confiaba en que se me diera bien. Es más, la primera vez que toreé este hierro en El Puerto de Santa María corté tres orejas".

Su estreno en Pamplona llega a consecuencia de la oreja cercenada en el festival sevillano de ANDE. "Me ha costado llegar hasta aquí. Pero al fin...". En la frase no acabada vuelve a dejar constancia de su entusiasmo. El domingo próximo, Padilla acude a Madrid y luego le espera una larga temporada, desde hoy cuesta arriba: "El año pasado acabé con 32 festejos. Si todo sigue así confío en que no haya ningún problema en superar el número".

De momento, tres orejas y "un dolor muy fuerte en la rodilla", dice y, a continuación, se lamenta de lo perdido. "Mañana iré a que me vean y confío en que no sea nada. Tengo un fuerte dolor y la pierna, con un bulto enorme. Quería correr el encierro y no va a poder ser", concluye.

Mariscal se recupera

Por otra parte, Pedro Mariscal se recupera de la grave cornada que sufrió el sábado mientras banderilleaba al primero de la tarde. El toro de Adolfo Martín le dejó una herida de 12 centímetros de longitud en la zona del periné, que diseca el recto sin llegar a lesionarlo. Según el parte médico, la evolución "es favorable, aunque persiste la gravedad". También continúa la mejoría del torero Vicente Bejarano, herido de gravedad el día 8. Su situación es estable.La corrida de hoy: 8ª de feria: Toros de Jandilla para Enrique Ponce, Rivera Ordóñez y Morante de la Puebla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de julio de 1999.

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