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Martí Domínguez recrea la vida del conde de Buffon en una novela

El aristócrata ilustrado escribió la monumental "Historia natural"

Doctor en Biología y profesor de Zoología en la Universidad de Valencia, a Martí Domínguez Romero la fiebre literaria le viene de familia. Su abuelo, Martí Domínguez Barberà, fue periodista y escritor de notable fama en la Comunidad Valenciana. En Las confidencias del conde de Buffon, Domínguez Romero conjuntó profesión y afición y le salió una novela que recrea la vida del autor de la monumental Historia natural que ganó el Premio Octubre de Narrativa en 1997. Escrita originalmente en catalán, su edición en castellano acaba de publicarla Península.

Martí Domínguez (Madrid, 1966) viajó a París con una beca del Consejo Superior de Investigaciones Científicas para realizar estudios en el Museo Nacional de Historia Natural y regresó con un proyecto de novela. El resultado es "una visión personal y verosímil del siglo XVIII y de la Ilustración francesa", según el editor de Península, Xavier Folch. Aunque al autor no le gusta pensar en el libro como una novela histórica, por ella fluyen las vivencias -algunas reales, otras inventadas- de personajes históricos como Diderot, Voltaire, Rousseau, Linné, Helvetius y Maupertuis. El protagonista y autor de unas supuestas memorias es Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon. Un naturalista que fue miembro de la Academia de Ciencias y director de la Academia Francesa, y a quien la historia ha relegado a un segundo plano a causa de la fuerza de la personalidad de otros protagonistas del Siglo de las Luces. Algunos de ellos, como Diderot y Rousseau, fueron admiradores devotos suyos. Tanto es así que Domínguez sostiene que muchas de las ideas desarrolladas por ambos se deben a la influencia de Buffon.

La publicación, en 1749, de los primeros tres volúmenes de los 34 de la Historia natural está en el origen de la relación de Buffon con Diderot y Rousseau. Domínguez señala que "nadie se esperaba un texto tan libre de concepciones religiosas sobre la naturaleza". "Buffon", continúa, "eliminó toda explicación divina y construyó una visión materialista y atea del medio natural".

Para justificar la tranquilidad con que vivió tras la publicación de una obra en la que contradecía la visión oficial que de la naturaleza tenía la Iglesia, Domínguez subraya el enorme poder que Buffon tenía en la corte como director del Jardín del Rey. Además, recuerda: "Buffon nunca salió del sistema. Al mismo tiempo que describía su visión de la naturaleza se retractaba ante las autoridades de la Sorbona".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de julio de 1999