Los forenses dudan de la versión oficial de la muerte de una mujer en un parto
Una contradicción difícilmente explicable desde los parámetros de la ciencia. Los distintos peritos que ayer acudieron a la Audiencia de Valencia para intentar concretar las razones por las que falleció la mujer que perdió la vida tras dar a luz, en octubre de 1996, en el Hospital 9 d"Octubre de Valencia, discreparon profundamente. Los forenses que prestaron testimonio, técnicos imparciales por trabajar para la administración, destacaron la ausencia de sangre en el cadáver. Por ello, ambos concluyeron que la muerte de la mujer sobrevino por un "shock hipoglucémico", o sea por una pérdida de sangre que se produce con lentitud. Al comienzo del juicio los acusados -el médico, la anestesista y la matrona que asistieron el parto- aseguraron que la paciente falleció tras padecer una parada cardiorrespiratoria, un proceso, dijeron, "brusco, agudo y corto", informa Europa Press. Los forenses, que consideran "extraordinaria" la ausencia de sangre en el cadáver, contradicen esta tesis. La experta del Instituto Nacional de Toxicología, también dependiente de la administración, rebatió las teorías de la acusación. El abogado de la familia de la fallecida, que pide cuatro años de prisión para cada uno de los encausados, a los que también solicita una indemnización de 60 millones de pesetas por un supuesto delito de homicidio por imprudencia, defiende que Miguela R. C. perdió la vida a consecuencia de una embolia. Sin embargo, la perito no descartó la hipótesis de una parada cardiorrespitoria, lo que también defendieron tres reputados facultativos contratados por la defensa. Mientras, el presidente del tribunal hizo explícita su "sorpresa" por las contradicciones de los dictámenes científicos.


























































