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NO LE GUSTABA LA PUERTA Y LA VENDIÓ

El párroco de la iglesia de San Francisco, del municipio malagueño de Vélez-Málaga, Julián Barros, vendió por 50.000 pesetas a un anticuario la puerta del siglo XIX que da acceso al claustro del convento franciscano adyacente a su templo porque "no le gustaba", según fuentes municipales. La puerta, que ha sido sustituida por los franciscanos por otra metálica, es propiedad del patrimonio histórico-artístico andaluz y fue recuperada después de que los servicios del Consistorio recorrieran varias chatarrerías y tiendas de antigüedades. Las fuentes indicaron que el proceso es "incorrecto" porque ya se está gestionando la rehabilitación de la iglesia y el convento, y señalaron que la puerta presenta elementos embellecedores y una forja propia de la época que le da gran valor artístico.-

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