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La Viagra también estimula a las mujeres que la han probado, según un estudio

La píldora masculina contra la impotencia Viagra también estimula sexualmente a las mujeres, según los resultados del primer estudio realizado sobre el efecto del consumo de la Viagra por mujeres. A pesar de que la investigación ha sido realizada entre un número reducido de mujeres (17), los resultados demuestran que los mismos mecanismos físicos que pueden hacer a los hombres impotentes pueden ocasionar problemas sexuales en las mujeres, según la autora del estudio, la doctora Jennifer Berman, de la Universidad de Boston (EEUU). La doctora Berman hizo tomar Viagra a algunas de las mujeres y a otras, una píldora placebo. Tres meses después, a las mujeres que tomaron Viagra se les suministró placebo y a las que tomaron píldoras falsas de azúcar se les dio Viagra.Todas las pacientes ya habían tenido la menopausia o habían sufrido la extirpación del útero. En ambas circunstancias, las mujeres sufren una disminución de la producción de hormonas femeninas, lo que les puede producir problemas sexuales, así como la pérdida de sensaciones y de lubricación.

Tanto la doctora Berman como sus pacientes no supieron hasta que se concluyó el estudio qué mujeres tomaron primero la Viagra y cuáles píldoras falsas. Éste es un método muy común para probar la efectividad de un medicamento. Las mujeres tienen la misma respuesta física ante la Viagra que los hombres, según Berman: en ellos aumenta la circulación de la sangre por la zona de los genitales, lo que hace que el pene se ponga erecto, y en las mujeres hace que respondan mejor a la estimulación.

"Se han observado cambios objetivos. Apareció un incremento significativo de la sangre en los genitales y de la lubricación", dijo Berman, que presentará sus conclusiones en un encuentro de la Asociación Americana de Urología en Dallas. Según la doctora, también se han obtenido datos algo más subjetivos relacionados con los cambios que han declarado sufrir las mujeres en la lubricación, la sensibilidad, la capacidad de tener un orgasmo y la satisfacción. Berman señaló que ha realizado otro estudio en la Universidad de Boston con 48 mujeres de entre 22 y 71 años. Aunque no fue controlado de forma tan exhaustiva como el otro (todas las mujeres tomaron Viagra y lo sabían), también se desprenden de él diferencias significativas en la estimulación sexual. Muchas de las mujeres tratadas tenían problemas psicológicos relacionados con el sexo, una mala imagen de su cuerpo, una historia de abusos sexuales o de problemas de pareja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de mayo de 1999