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Un tesoro submarino llegado del espacio

Un grupo de rescate encuentra en el Atlántico la nave "Liberty Bell" de la NASA, perdida hace 38 años.

Gus Grissom regresaba del espacio, o casi, aquel 21 de julio hace ahora 38 años. Era el segundo astronauta de la NASA que salía de la Tierra -en un vuelo suborbital todavía- y el tercer hombre que abandonaba durante un rato el planeta, tras el histórico vuelo del ruso Yuri Gagarin en 1959. Aquel 21 de julio de 1961, a punto de concluir su misión espacial de 15 minutos y 37 segundos, Virgil (Gus) Grissom caía al mar a bordo de la pequeña cápsula Mercury, bautizada Liberty Bell, mientras los helicópteros de rescate sobrevolaban la zona preparados para recogerle. Fue una cuestión de segundos:la puerta de la cápsula se abrió antes de tiempo y, al llegar al agua, la pequeña nave espacial empezó a llenarse de agua. Los helicópteros lograron rescatar al astronauta sano y salvo, pero no pudieron con la Liberty Bell llena de agua y la cápsula se fue al fondo del océano para siempre... ¿Para siempre?Tal vez regrese del fondo marino dentro de unas semanas para ocupar el lugar de honor que merece en un museo histórico del espacio. De momento, tras 38 años perdida en el Atlántico, ha sido localizada a 544 kilómetros del Centro Espacial Kennedy (Florida), a casi 5.000 metros de profundidad, y ha sido filmada en vídeo.

Pero el equipo que el pasado sábado encontró este preciado trofeo del espacio convertido en tesoro del mar, perdió el sumergible Magellan que lo encontró y fotografió y que iba a intentar subirlo al buque Needham Tide. La cápsula está a 544 kilómetros del Centro Espacial Kennedy (Florida). El mal tiempo en la mar tuvo la culpa y el equipo de búsqueda y rescate, dirigido Curt Newport, regresa a Florida con las sensacionales imágenes de la Liberty Bell 7 en el fondo y con la voluntad de recuperar fuerzas y equipo para intentar sacarla a la superficie dentro de unas semanas.

"La cuestión es encontrar un artefacto de tres metros a cinco mil metros de profundidad. Es muy pequeño, menos de la cuarta parte de una caldera del Titanic", había comentado Newport antes de empezar la búsqueda. Después de encontrar el trofeo ha podido describir con satisfacción, y frustración, que el escudo de protección térmica de la cápsula espacial está perdido y el metal corroído, pero que todavía se lee perfectamente en el fuselaje: United States y Liberty Bell.

En la búsqueda, financiada por la cadena de televisión Discovery Channel, Newport y su grupo utilizaron sistemas de sonar para, en primer lugar, rastrear el fondo marino en la zona de caída. Se seleccionaron así 18 posibles blancos. Después, con el Magellan, dotado de una costosa cámara de alta resolución del Instituto Oceanográfico Woods Hole, se empezó el examen de los blancos y en el primer lugar elegido apareció la cápsula. El sumergible, dirigido desde el buque Needham Tide, iba unido a éste por un cable de cinco kilómetros y se perdió en el mar el pasado sábado al romperse ese cordón umbilical, según ha informado Discovery Channel. Grissom era piloto de combate cuando entró a formar parte del mítico primer grupo de siete astronautas de la NASA, en 1959, junto con John Glenn y Alan Shepard (que hizo el primer vuelo suborbital estadounidense). Sus andanzas en aquellos años inaugurales de la aventura espacial fueron noveladas por Tom Wolf en The Right Stuff (Lo que hay que tener), Gus ganó sus minutos de gloria a bordo de la Liberty Bell 7. ¿Se abrió la compuerta de su cápsula antes de tiempo aquel 21 de junio por un fallo técnico o fue el mismo Grissom quien, "víctima del pánico", como dijeron algunos, la abrió anticipadamente?

Con la nave perdida no se pudo aclarar este punto, pese a que la compuerta era precisamente una de las novedades de las Mercury que se ensayaban en aquella misión. Grissom experimentó en ese vuelo cinco minutos y 18 segundos de ingravidez y se elevó 200 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, antes de caer en el Atlántico. Con la Liberty Bell 7 hundiéndose, él mismo estuvo a punto de morir, ya que había olvidado cerrar una válvula de su traje espacial, pero fue rescatado justo a tiempo.

La NASA le encargó otra misión: en marzo de 1965, Grissom dio tres vueltas a la Tierra en una cápsula Gemini. Dos años después, durante un ensayo en Tierra, se declaró un incendio en la cápsula Apolo1 del programa lunar. Dentro de ella murieron abrasados Grissom y sus compañeros Ed White y Roger Chaffee. Gus tenía 40 años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de mayo de 1999