Una experta estudia el origen de la Silla de Felipe II
La profesora y arqueóloga de la Universidad Autónoma de Madrid Alicia Canto indicó ayer que se desprenden indicios de que hubiera un altar de sacrificios en la Silla de Felipe II (San Lorenzo de El Escorial), según los resultados de una investigación. Canto explicó allí mismo que el lugar es muy similar a otros ejemplos de altares rupestres y escalonados en los que, entre los siglos V antes de Cristo y el VII después de Cristo, los iberos realizaban sacrificios de cerdos, corderos e incluso humanos. La degradación de estos altares, abundantes en la Península, se debió a la supresión y penalización de estos cultos en la era cristiana.Esta arqueóloga indicó que los parámetros que asemejan este sitio con otros altares de la Península como el santuario de Panóias de Portugal o el del Raso de Candeleda, en Ávila, son las piedras graníticas situadas en círculo, las escalinatas, los sillares y los orificios fabricados en formas circulares o cuadradas donde se producía el sacrificio.


























































