La gran obra de ingeniería
Nadie pensaba, en 1968, cuando se descubrió petróleo en el extremo norte de Alaska, que pudiera ser explotado. Situado a orillas del océano glaciar Ártico, a más de 1.200 kilómetros de la costa del Pacífico, parecía demasiado lejano y difícil. Pero la crisis del petróleo de 1973 despejó el panorama. En apenas tres años, de abril de 1974 a junio de 1977, 70.000 trabajadores construyeron un oleoducto que, al decir de sus operadores, constituye la mayor obra de ingeniería civil de la historia. A lo largo de sus 1.250 kilómetros de longitud atraviesa más de 800 ríos, 34 de ellos de gran tamaño, y tres cadenas montañosas, así como gigantescos glaciares. Más de la mitad del recorrido es subterráneo, rodeado de tierra helada que cuando deshiela provoca movimientos del terreno que lo amenazan.


























































