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Recomendación de la CE para prevenir la ola de osteoporosis

A propuesta del Parlamento Europeo, que considera que la osteoporosis se va a convertir en uno de los principales problemas sanitarios del próximo siglo, la Dirección de Salud Pública de la Comisión Europea ha elaborado un informe en el que recomienda que todas las mujeres posmenopáusicas con factores de riesgo de osteoporosis sean sometidas a una densitometría ósea, una prueba inocua que permite confirmar el diagnóstico, predecir el riesgo de fractura y comprobar la eficacia del tratamiento.Aurelio Rapado, miembro del comité de expertos reunido por la Comisión Europea y presidente de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Metaboslismo Óseo (FHOEMO), explica que la osteoporosis provoca "una gran fragilidad en todo el esqueleto y un riesgo importante de fractura. Un tercio de las camas hospitalarias de traumatología están ocupadas por pacientes con fracturas osteoporóticas. Y en el próximo siglo la fractura de cadera, que tiene una mortalidad del 20%, se va a triplicar". En España, la osteoporosis afecta en estos momentos a dos millones de mujeres y 700.000 hombres. En algunos hospitales, la espera para realizar una densitormetría es de un año y medio.

Los principales factores de riesgo son: menopausia precoz (antes de los 45 años), historia personal de fracturas previas, tratamiento prolongado con corticoides, peso inferior a 55 kilos tras la menopausia, antecedentes familiares de osteoporosis y fracturas, tabaquismo, ingesta pobre de calcio, ejercicio físico escaso y alto consumo de alcohol.

La Fundación Nacional de Osteoporosis de Estados Unidos acaba de proponer una densitometría a toda las mujeres mayores de 65 años, tengan o no factores de riesgo. El presidente de la FHOEMO considera que, desde criterios estrictamente médicos, todas las mujeres mayores de 50 años deberían poder hacerse una primera densitometría orientativa, una prueba cuyo precio oscila entre 10.000 a 20.000 pesetas. "Sin embargo, por el momento en los países europeos nos regimos por criterios de coste-eficacia, que sólo aconsejan esa medida a las posmenopáusicas con factores de riesgo", afirma.

Para Manuel Díaz Curiel, vicepresidente de la FHOEMO y jefe asociado de medicina interna de la Jiménez Díaz, la sanidad pública de los países comunitarios no puede asumir por ahora "una densitometría de cribado, es decir, a todas las mujeres mayores de 50 año, ni siquiera puede aceptar la recomedación de Estados Unidos de practicar esta medida en las mayores de 65". Según este experto, algunas experiencias han demostrado la invalidez de una primera prueba en el 50% de las mujeres que se la han hecho, puesto que "no han vuelto a sucesivos controles y en la mitad restante se ha observado que un 20% de las tratadas abandonaba la medicación al año".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de marzo de 1999