Trasplante de médula
Los niños-burbuja, obligados a vivir en una atmósfera tratada a al no disponer de sistema inmunitario, pueden curarse gracias a un trasplante de médula realizado en los tres primeros meses de vida, según un estudio publicado en New England Journal of Medicine. Médicos de la Universidad Duke Durham, de Carolina del Norte (EE UU), informan de que 21 de los 22 bebés que recurrieron a un trasplante de médula ósea de un miembro de su familia durante los primeros tres meses de vida sobrevivieron. Sin el trasplante, estos niños corren el riesgo de morir antes del año a causa de una infección, salvo que puedan vivir en una atmósfera estéril. Según el estudio, un trasplante tras el nacimiento permite crear un sistema inmunitario normal antes de que una infección ataque al organismo.


























































