Maragall propone reducir de forma progresiva el exceso de saldo fiscal negativo de Cataluña El candidato socialista explicó su plan de federalismo a empresarios del Anoia

Pasqual Maragall, candidato socialista a la Generalitat, manifestó ayer en Igualada que los 250.000 millones de pesetas de saldo fiscal excesivo que tiene Cataluña respecto al Estado se tienen que reducir de forma progresiva en los próximos años. Maragall hizo estas declaraciones en un almuerzo con un centenar de empresarios del Anoia durante el cual detalló su propuesta de federalismo fiscal, una de las bases de su programa electoral. El candidato afirmó que "Cataluña da prácticamente lo que debe dar y lo que recibe es un poco menos de lo que le tocaría".

Maragall apuesta para que "el esfuerzo fiscal de cada autonomía sea en función de su renta relativa y similar al esfuerzo que hacen las regiones europeas con rentas parecidas respecto a su media nacional". Sin embargo, insistió en que este punto de su programa "caerá por sí solo" si primero se cumplen los otros tres que configuran su programa de federalismo fiscal. En primer lugar, Maragall reclama igualar el régimen foral con el común, lo que sólo es posible, dijo, en un periodo largo de tiempo. En segundo lugar apuesta por distribuir el gasto público de forma que los recursos del Gobierno central sean menos que la mitad de los del conjunto del Estado, mientras que las comunidades y los ayuntamientos gestionarían un porcentaje mayor a partes iguales. Para el año 2000, Maragall propone que el Gobierno central gestione el 40% del gasto y las autonomías y los ayuntamientos el 60% restante. La distribución actual del gasto público es 50%, el Gobierno central; 27%, las autonomías y 14% los ayuntamientos. La tercera propuesta propone que todas las áreas metropolitanas de más de un millón de habitantes igualen sus gastos en capital social. Maragall manifestó: "[El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol] ha basado en parte su campaña en el tema de los impuestos, en los números que yo he dado del saldo fiscal neto de las distintas autonomías con el conjunto del país. Pero estas cifras las han cogido mal, han cogido el rábano por las hojas y se han confundido de números. Ya que éste tiene que ser la resultante y no la primera bandera que hay que levantar. La bandera que hay que levantar en primer lugar son los otros tres primeros puntos. El cuarto cae por sí solo". El candidato socialista insistió además en que no se esconde, sino que se dedica a hablar con la gente y a escuchar, a diferencia de Pujol. En el almuerzo de ayer con los empresarios, Pasqual Maragall aseguró que el federalismo diferencial da más libertad sin olvidar la cohesión, lo que beneficiaría a todas las autonomías. Afirmó que "España es Cataluña, porque la España de verdad es la que sale de la diversidad y de la periferia y no de su centro", y auguró que hoy los nacionalismos tienen que optar por la independencia o por la federación. A juicio de Maragall, el federalismo "es una solución que no provoca rupturas". Y fue aquí donde el candidato socialista manifestó: "Hay que convencer al centro izquierda de España que deje de ser depositario de la cohesión del país", y que amplíe su campo de mira, e insistió en la necesidad de un eje vertebrador de la izquierda. Maragall reafirmó que se va a presentar bajo las siglas del PSC, "pero también habrá otras, porque se ha generado en toda Cataluña un movimiento que apuesta por un cambio y me voy a apoyar muy principalmente en este grupo de personas". El equipo de Maragall, con el apoyo del PSC, ha iniciado ya los trámites para inscribir en el registro de partidos del Ministerio del Interior los nombres de Ciutadans pel Canvi, Moviment pel Canvi y Entesa dels Catalans, donde confluirán todas las plataformas que apoyan a Maragall. Para el dirigente socialista es necesario crear una fuerza de centro izquierda en que empleados y empresarios trabajen juntos, pero es necesario también que esta fuerza nazca en torno al PSC por la experiencia que el grupo puede aportar. En su encuentro con los empresarios, Maragall destacó lo que para él es un problema y que lleva a la necesidad de definir las regiones de Cataluña y así elaborar planes estratégicos que no tengan como límites las provincias, sino las zonas en sí, y que den competitividad a las mismas. Puso como ejemplo la zona del Pirineo, la del Ebro y la región metropolitana de Barcelona. Unos planes estratégicos que evitarían que "ciudades como Olot o Igualada estuvieran desenclavadas". Productos en castellano Los empresarios plantearon a Maragall los problemas que a su juicio limitan la competitividad de la comarca. El candidato socialista se limitó a escucharles y no quiso hacer promesas porque insistió en que ahora su propósito es escuchar y estudiar las propuestas. Maragall señaló que a su juicio Cataluña es una comunidad modelo para otras zonas europeas y defendió el federalismo cultural. Asimismo, afirmó también que "el castellano es patrimonio de Cataluña" y que el Gobierno autónomo debería ayudar a vender en el exterior los productos en castellano que se hacen en Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de enero de 1999.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50