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España aspira a que en 10 años el 12% de la energía sea renovable

Cada kilovatio solar recibirá una bonificación de 60 pesetas

Los productores de energías renovables no dependerán de la voluntad de las compañías eléctricas para vender sus excedentes. Un decreto publicado el 30 de diciembre regula esa venta, que bonifica con 60 pesetas el kilovatio de energía solar. El efecto del decreto no se conocerá hasta que se apruebe su reglamento, pero el Gobierno confía en que, para el año 2010, el 12% de la energía sea de fuentes renovables.

El Gobierno ha tardado más de un año en trasladar a las energías renovables los efectos de la Ley Eléctrica, que establecía el régimen de libre competencia en el sector. Un decreto aprobado por el último Consejo de Ministros de 1998 regula los mecanismos e incentivos que hagan posible para el año 2010 que las energías no contaminantes y sostenibles puedan aportar el 12% del consumo nacional. Ahora apenas alcanzan el 7%. Ese objetivo se pretende alcanzar con bonificaciones y la obligación de que las grandes compañías eléctricas compren a los pequeños productores de energías renovables la totalidad de su producción a precios que incentiven su crecimiento.

Podrán acogerse a este régimen especial y vender sus excedentes todas las instalaciones con potencia inferior o igual a 50 megawatios, siempre que consuman ellos mismos al menos un 25% de su producción.

Las primas no se abonarán por la compañía eléctrica que distribuya la producción, sino por el sistema eléctrico y, en definitiva, el usuario final, que pagará en su tarifa no sólo los incentivos al desarrollo de las energías renovables, sino otras cargas como la moratoria nuclear, el consumo de carbón nacional y 1,3 billones de pesetas del coste que se le endosa por el coste de la transición a la libre competencia de las eléctricas.

Estas primas varían en función de la fuente energética que se utilice. La más reducida es la aplicada a la incineración de residuos urbanos (3,7 pesetas el kilovatio hora), seguida de la energía eólica (5,26 pesetas), hasta alcanzar un máximo de 60 pesetas, que se aplicará a las instalaciones solares fotovoltaicas.

Según Raimundo González, director técnico de Censolar, empresa especializada en la docencia de esta última especialidad en Sevilla, con estos incentivos se podría "duplicar" el objetivo del Gobierno para los próximos años. Sin embargo, cree que todo depende de lo exigente que sea el reglamento. "En Estados Unidos, las exigencias han sido disuasorias. Sin embargo, en Holanda son todo lo contrario. Cualquier instalador está homologado, dice.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de enero de 1999