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Reportaje:

Tres etapas

El crecimiento exponencial de Núñez y Navarro en las tres últimas décadas ha registrado diferentes fases. La primera y más fulgurante de estas etapas correspondió a los primeros años sesenta y se centró en la zona de la izquierda del Eixample, donde se encuentran los clásicos bloques de la constructora, Núñez-Calabria, Núñez-Villarroel, Núñez-Gran Vía, entre otros; todos ellos repetidos y designados por ordinales que en algunos casos, como el de Núñez-Urgell, llegan hasta el quinto o sexto edificio. La segunda fase de crecimiento empezó ya a mediados de los setenta en la derecha del Eixample, con edificios muy reconocibles en las calles de Bruc, Girona y Valencia. De hecho, el constructor remató su escalada de plusvalías vendiendo los metros cuadrados que le quedaban en el centro de Barcelona durante el boom inmobiliario de la segunda mitad de los ochenta. Más recientemente, el grupo ha construido viviendas en las calles de Comtes de Bell-lloch, Miquel Planas, Folgueroles, República Argentina, Escoles Pies, paseo de Sant Gervasi y Aragó. Además, junto con la promotora Hábitat, construye pisos de lujo en Sitges y tiene obras en Sant Joan Despí y Baqueira. En la actualidad, Núñez y Navarro explota edificios de oficinas en régimen de alquiler en la calle de Tarragona, en el paseo de la Bonanova -sede de Coopers and Lybrand- y en otros edificios en la Diagonal y Balmes. La división hotelera del grupo, a partir del proyecto Filipinas, cuenta con los hoteles Núñez Urgel, Gran Vía, Europark y Paral.lel de Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de diciembre de 1998