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TRASPLANTES

La luz ultravioleta reduce el riesgo de rechazo

La fotoféresis puede reducir el riesgo de rechazo en los enfermos que han sido trasplantados, según indica un estudio que publica en su último número la revista New England Journal of Medecine. El tratamiento consiste en extraer glóbulos blancos de la sangre del paciente, someterlos a exposición de luz ultravioleta en laboratorio y reinyectarlos de nuevo en el torrente sanguíneo.La investigación ha sido realizada por un un grupo internacional constituido expresamente para estudiar los efectos de la fotoféresis y ha sido dirigida por Mark Barr, de la University of Southern California. Tras observar la evolución de 60 pacientes a quienes se había trasplantado el corazón, los autores del estudio concluyen que la fotoféresis "disminuye de forma significativa el riesgo de rechazo cardíaco sin aumentar el riesgo de infección".

Todos los enfermos que han sido sometidos a un trasplante de órganos deben ser tratados de por vida con drogas inmunosupresoras como la ciclosporina o la prednisona. Estos fármacos evitan que el órgano implantado sea atacado por el sistema inmunológico del organismo receptor, que lo identifica como un cuerpo extraño. Pero los inmunosupresores comportan importantes riesgos para el paciente, pues, al provocar una depresión del sistema de defensas, el organismo se hace más vulnerable a todo tipo de infecciones.

El estudio comparó los resultados de un grupo de pacientes a quienes se administró inmunosupresores con otro que, además, fue sometido a un tratamiento de fotoféresis. A los pacientes del segundo grupo se les extrajo una cantidad de linfocitos T de la sangre que fueron sometidos en laboratorio a rayos ultravioleta en combinación con un agente químico denominado metoxalen. La combinación de estos elementos produjo en los linfocitos T un defecto letal. Cuando las células estaban a punto de morir, fueron reinyectadas en el organismo del paciente. Una vez muertas las células, son reconocidas dentro del organismo como elementos desechables por el sistema inmunológico, que también elimina otras células T sanas del mismo tipo que las tratadas. De este modo se reduce significativamente el número de células defensivas que atacan el órgano implantado.

El estudio realizado muestra la eficacia de la fotoféresis para evitar el rechazo, pero los autores del estudio indican que deben hacerse estudios más extensos para confirmar estos resultados y decidir su posible incorporación al tratamiento de los enfermos trasplantados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de diciembre de 1998