Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Matutes viaja a Cuba con el fin de cerrar los detalles de la visita de los Reyes en 1999

Con las relaciones Madrid-La Habana normalizadas, 1999 puede ser el año de Cuba. La visita de los Reyes, posiblemente en la primavera, y la celebración en La Habana, en el otoño, de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno marcan una agenda cuyos detalles serán abordados por el ministro español de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, en el viaje oficial de cuatro días a Cuba que hoy comienza, el primero a la isla de un responsable de la diplomacia española en los últimos 13 años. Aunque no consta en el programa oficial, también será recibido por el presidente Fidel Castro.

Las fichas en las relaciones hispano-cubanas han comenzado a moverse a ritmo de salsa. La entrevista entre el presidente del Gobierno español, José María Aznar, y el comandante Fidel Castro en la reciente Cumbre Iberoamericana de Oporto y la visita de cortesía que éste realizó a La Moncloa el pasado 19 de octubre reflejaron el deshielo total.La visita que comienza hoy Abel Matutes, con un apretado programa de trabajo, pretende profundizar en el diálogo político y estrechar las relaciones económicas entre los dos países. Una fuente diplomática califica las relaciones con Cuba, por razones históricas, culturales y afectivas, como las más estrechas que España pueda mantener con nación alguna. En los últimos tres años, los presidentes de Castilla-La Mancha, Andalucía, el País Vasco, Canarias, Extremadura y Galicia han visitado oficialmente La Habana.

El viaje de los Reyes, deseado desde hace años por La Zarzuela, pero que no acababa de concretarse, está ya en la agenda diplomática del Gobierno, que desea cerrar todos los detalles antes de proceder al anuncio oficial. Se baraja como fecha probable la del próximo mes de marzo, aunque a Aznar le gusta decir que la visita está todavía en la fase del "veremos". Madrid no quiere darla por hecha antes de ultimar todos los detalles, ya que la considera importante y delicada.

El ministro de Exteriores será recibido en La Habana por su homólogo cubano, Roberto Robaina, que estuvo en Madrid en junio, y se entrevistará con las principales personalidades políticas, como Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional; Carlos Lage, secretario del comité ejecutivo del Consejo de Ministros; José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, y José Ramón Balaguer, responsable del Departamento Internacional del Partido Comunista de Cuba. La entrevista con Fidel Castro no está en el programa oficial, aunque nadie duda de que se producirá.

La diplomacia española concede también importancia a la reunión que Matutes mantendrá con el cardenal y arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, y otros miembros de la Iglesia católica, llamada a jugar un papel relevante en la evolución de la sociedad cubana.

Además de la política y diplomática -Cuba participa como observador en el proceso de negociación del nuevo convenio de Lomé que la Union Europea mantiene con países de Asia, el Caribe y Pacífico (ACP)-, las relaciones económicas bilaterales ocupan un lugar destacado en la agenda.

Cuba, con una fuerte recesión económica desde el derrumbamiento del bloque socialista, busca nuevas líneas de crédito para desarrollar su industria turística y enderezar su producción agrícola. La fuerte deuda que mantiene con España, unos mil millones dólares (140.000 millones de pesetas) limita el desarrollo de unos contactos comerciales que, con todo, se han intensificado en los últimos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de noviembre de 1998

Más información

  • Primer desplazamiento a la isla en 13 años de un responsable de la diplomacia española