La canción de Jiang

"Tratamos sin pausa de construir la democracia, la legalidad y la protección de los derechos humanos", enfatizó Jiang Zemin. Pero pidió un ritmo chino, recordando que Europa ha dispuesto de 200 años desde la Revolución Francesa. Y recitó su canción favorita:
"¿Quién quiere ser esclavo/quién el caballo de los demás?/El fuego del humanismo se desparrama en Europa./Luchamos por la libertad, la igualdad, la fraternidad./Es una batalla a pecho descubierto./No importa el precio, pagaremos/si es necesario, con nuestras cabezas/y para alcanzar la victoria aceptaremos/que fluya nuestra sangre como el agua del río./Ya oteamos el fin de las tinieblas./Ya vemos despuntar el alba sobre las ruinas de la Roma antigua".


























































