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Los "cócteles triples" de fármacos contra el sida deben mantenerse para que no vuelva a aumentar el virus

Los modernos cócteles triples de fármacos contra el sida se han mostrado eficaces para reducir el número de virus en la sangre de los pacientes, y ello había estimulado la esperanza de que la medicación pudiera retirarse una vez que la infección pareciera controlada. Pero dos estudios aparecido en el New England Journal of Medicine (20 de octubre) han enfriado esas expectativas: cuando los fármacos se retiran, el virus vuelve a aumentar con bastante rapidez, al menos en el 24% de los pacientes.Los trabajos, realizados por investigadores franceses y estadounidenses, pretendían averiguar si la reducción de la cantidad de virus podía permitir la sustitución del cóctel triple por otras combinaciones de fármacos más simples y con menos efectos secundarios. Los científicos, sin embargo, se han visto obligados a interrumpir los ensayos por razones éticas, ya que estaban poniendo en peligro la salud de los voluntarios.

El estudio francés, coordinado por el Instituto Nacional para la Investigación del Sida de ese país, se inició en 1996 en 43 hospitales. Los pacientes fueron tratados durante tres meses con una de las combinaciones de fármacos más eficaces (dos inhibidores de la transcriptasa inversa y uno de la proteasa). En 279 enfermos, y como ocurre a menudo con ese tratamiento, el virus bajó tanto que se hizo indetectable en la sangre. Entonces, el cóctel triple fue sustituido por uno doble en dos tercios de los pacientes (el otro tercio siguió tomando la combinación triple).

Para diciembre de 1997, resultó evidente que el virus volvía a aumentar de cantidad en una fracción mayor de los dobles (24%) que de los triples (7%), y el ensayo fue interrumpido para que todos los voluntarios volvieran a la terapia más eficaz.

El estudio estadounidense se llevó a cabo con 316 pacientes tratados durante seis meses con la combinación triple más fuerte. Un tercio siguió con ella, y el resto fue dividido en dos grupos, a cada uno de los cuales se les suministraron distintas combinaciones dobles. Los resultados fueron similares a los franceses, y el ensayo también se interrumpió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de noviembre de 1998