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Reportaje:MEDIO AMBIENTE

Los municipios de Benifaio e Ibi, los mayores contaminadores de ríos

Nestlé y Quijano, entre las industrias sancionadas por Medio Ambiente

Los ayuntamientos valencianos de Ibi, Benifaio y Paterna son los responsables de los vertidos de residuos ilegales más graves realizados a los ríos en los últimos años. Los tres municipios han sido penalizados por el Ministerio de Medio Ambiente con más de 200 millones de pesetas. En el ranking de la contaminación fluvial del último trienio figuran también fábricas como Nestlé, Trefilerías Quijano y Sociedad General Azucarera de España.

Los ayuntamientos de poblaciones entre 10.000 y 50.000 habitantes, como los valencianos de Paterna y Benifaio, el alicantino de Ibi, o el manchego de Valdepeñas, son, a juzgar por los datos facilitados por Medio Ambiente, los culpables de los mayores y más graves atentados medioambientales sufridos por los ríos españoles en los tres últimos años por sus vertidos ilegales de residuos. Algunas industrias, como Nestlé España, Trefilerías Quijano (Cantabria), Sociedad General Azucarera de España SA (Palencia), o Azuquime SA (Guadalajara), les van a la zaga, aunque en esta ocasión sus vertidos han sido considerados menos graves.El Ayuntamiento socialista de Ibi, sancionado con 90,5 millones de pesetas por vertidos al Júcar, es el mayor infractor. Le siguen muy de cerca el popular de Benifaio, penalizado con más de 64 millones por contaminar la misma cuenca y el de Paterna, con más de 64 millones de sanción. Pero en ninguno de estos casos, en contra de lo que cabría suponer, se trata de vertidos urbanos, sino industriales.

Aunque estas localidades carecen de depuradora para tratar los residuos urbanos y vierten a los ríos sin tratamiento alguno, no ha sido ésta la causa de su penalización, ya que estos municipios están en lista de espera para ser dotados de estas instalaciones, por lo que gozan, mientras dura esta situación, de impunidad para este tipo de vertidos. Pero la cosa se complica en los casos de Ibi, con una considerable industria juguetera, y en Paterna que tiene un diversificado polígono industrial, el de Fuente del Jarro, de propiedad municipal, ya que los residuos industriales de ambos municipios van a parar a la red general de alcantarillado. Por este sistema se realizaron en Ibi vertidos industriales de cromo Vl, metal considerado muy tóxico para el ecosistema, e imposible de eliminar, con la actual tecnología, en la potabilización si se tratara de agua destinada al consumo humano.

En los municipios de Valdepeñas -siete millones de sanción- o Villafranca del Bierzo -nueve millones-, la contaminación fue causada por vertidos de aguas residuales sin depurar en cantidades superiores a las permitidas.

En cuanto a los vertidos industriales propiamente dichos, originados y asumidos directamente por las industrias, ninguno, a juzgar por las sanciones de Medio Ambiente, ha llegado a la categoría de "muy grave" quedándose sólo en "grave".

Trefilerías Quijano, SA, una fábrica de alambre de Los Corrales de Buelna (Cantabria), ha sido la más castigada -casi 22 millo-nes- por sus vertidos al Besaya, entre 1995 y 1996. Una conservera de Nestlé España, SA, contaminó en 1996, en Miajadas (Cáceres), el arroyo de la Dehesilla con aguas residuales. La sanción de 12,5 millones parece que ha surtido efecto porque instaló los filtros adecuados para evitar casos similares.

La Sociedad General Azucarera de España, SA, en Monzón de Campos, (Palencia) tuvo que pagar 8,5 millones por vertidos de materia orgánica al truchero Carrión, realizados en 1995.

No son las únicas: Azuquime de Guadalajara o Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios, SA, y Fábricas de Cervezas y Maltas, SA, son algunas de las sancionadas con menor cuantía. No parece mucho si tenemos en cuenta los atentados que se producen a diario en nuestros ríos, aunque hay que tener en cuenta que estas sanciones son únicamente las firmes, una parte del total de las impuestas por Medio Ambiente, que se reserva la identidad de las que están recurridas.

"Es un vertido complejo porque los industriales intentan, por todos los medios, ahorrarse medidas correctoras ya que implican mayores costes de producción, pero no podemos consentir que la calidad de las aguas de un río se logre únicamente con depuraciones urbanos y no industriales", afirma Angel Cagigas, director general de Calidad de las Aguas de Medio Ambiente.

Para el economista y profesor de la Universidad de Zaragoza, Pedro Arrojo, el énfasis de la depuración en España se pone sólo en las aguas urbanas de las grandes ciudades. "El vertido industrial sigue siendo un tema intocable. En ese aspecto estamos aún como en el Oeste americano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de octubre de 1998

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