La fiscalía de Barcelona denuncia a Molotov por discriminación

La policía filmó un concierto del grupo

La fiscalía de Barcelona presentó ayer una denuncia en el juzgado de guardia contra el grupo mexicano Molotov, al que acusa de un delito de discriminación contra los homosexuales basándose en una de las canciones del disco ¿Dónde jugarán las niñas? La denuncia de la fiscalía cuenta con una prueba contundente: la grabación íntegra del concierto que ofreció el grupo el miércoles en la sala Zeleste de Barcelona, al que asistieron unas 2.000 personas entre las protestas de los colectivos de gay y lesbianas. Durante ese concierto, Molotov interpretó la canción Puto, cuyo estribillo empieza con la frase "matarile al maricón". Antes los miembros del grupo pidieron disculpas al público y aseguraron que su canción no iba dirigida contra ningún colectivo. Sus explicaciones no convencieron a un grupo de gay y lesbianas que se concentraron en la entrada de la sala para mostrar su protesta.

La incriminación de la fiscalía contra Molotov se fundamenta en el artículo 510 del Código Penal, que castiga con penas de entre uno y tres años de prisión a "los que provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar (...) su origen nacional, su sexo, orientación sexual o enfermedad y minusvalía". Ese artículo se encuentra en el capítulo dedicado a los "delitos cometidos con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas".

La denuncia se produce tras otra presentada el pasado lunes ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña por Josep Maria Orteu, copresidente del colectivo Gais i Lesbianes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que aseguraba que el grupo "incita al asesinato de los homosexuales" con la letra de Puto, que da nombre a la gira que Molotov está realizando por España. La denuncia advertía de los conciertos del miércoles en Barcelona y anoche en Lleida. Esta advertencia facilitó la actuación de la fiscalía, que ordenó a la policía grabar el concierto.

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