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Un médico declara que se produjeron tres errores con la mujer a la que se esterilizó en Córdoba

El jefe del servicio de anatomía patológica del hospital Reina Sofía de Córdoba, Ramón Bances, declaró ayer ante el juez que se produjeron tres errores cuando se esterilizó a una mujer embarazada, de 39 años, al confundir su diagnóstico con el de otra paciente de idéntico nombre, pero de 71 años de edad. Bances señaló durante su declaración como imputado en el juzgado de Instrucción número 2 de Córdoba que el primer error se originó cuando el servicio de ginecología pidió a su departamento unas pruebas sin estar cumplimentados en el informe todos los datos de la paciente, según informó ayer el abogado de la mujer esterilizada, Antonio Pérez-Angulo.El segundo error se cometió en su servicio cuando se admitió la solicitud de esas pruebas a pesar de no estar recogidos esos datos personales. Bances aseguró que tiene dada orden en su servicio de que se rechacen esas solicitudes cuando los expedientes no están correctos. El tercer error se produjo cuando se cruzó el historia clínico de Rafaela Martínez con otro de una mujer de idéntico nombre pero 32 años mayor que ella. Bances señaló que el error cometido es de tipo administrativo. Su abogado, Antonio Torres Viguera, indicó tras la declaración de su cliente, que en breve se podrá conocer quién cometió el error. El juez llamará a declarar en los próximos días al administrativo que tuvo a su cargo los datos de Rafaela Martínez.

También declaró ayer como imputada Carmen García-Courtoy, cirujana del servicio de ginecología que intervino a Rafaela Martínez, que manifestó que utilizó las técnicas quirúrgicas de acuerdo con el historial que recibió del departamento de anatomía patológica y según el cual la paciente padecía un cáncer de endometrio, por lo que se le extirparon el útero y los ovarios.

Con anterioridad ya han declarado el jefe del servicio de ginecología del hospital cordobés, Santiago Carrasco, que fue destituido de su cargo como consecuencia de irregularidades no graves detectadas en su departamento, y el médico Javier García Blanco, que actuó como ayudante en la operación en la que se esterilizó a Rafaela Martínez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de septiembre de 1998