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Francia ultima su ley de parejas de hecho

Las parejas estables no casadas, incluidas las formadas por personas del mismo sexo, contarán en Francia con garantías muy similares a las de los matrimonios. El polémico proyecto de ley del Pacto Civil de Solidaridad (PACS) que empezará a discutirse hoy mismo en comisión parlamentaria, otorga un estatuto de derechos y obligaciones propio a los más de 4 millones de franceses heterosexuales que viven oficialmente en régimen de concubinato, así como a los parejas homosexuales.Desde los años de la propagación del sida, cuando comprobaron que no tenían derecho a asistir a su pareja enferma en los hospitales, ni a recibir información de los médicos; cuando vieron que la Administración se quedaba con el 60% de la herencia de sus compañeros fallecidos, los homosexuales franceses han encabezado obstinadamente la pelea por el reconocimiento de su derecho a ser considerados familia monosexual. El deterioro económico de años atrás con sus secuelas de exclusión y precariedad, así como la progresión en edad de muchas de las parejas de hecho, llevó también a muchos heterosexuales no casados a reclamar un estatuto propio.

Además de garantizar el cobro de la pensión de viudedad y la cobertura de la Seguridad Social cotizada por otro miembro de la pareja, el Pacto Civil permite beneficiarse de las ventajas fiscales que presenta en Francia la declaración conjunta y de las garantías de los derechos de sucesión. A cambio, los miembros de la pareja que suscriban el PACS serán considerados responsables solidarios ante las deudas contraídas con un tercero y, salvo acuerdo contrario, sometidos al régimen de comunidad de bienes.

Ataque del episcopado

El ataque más duro y directo ha sido, sin duda, el del episcopado francés, temeroso de que el PACS socave las bases del matrimonio, y prive de sentido al matrimonio civil.Dirigentes de la derecha democrática como Nicolas Sarkozy o Alain Madelin han transformado su actitud inicialmente contemporanizadora en una crítica frontal al proyecto, pese a que una parte importante de su electorado, según las encuestas, comparte en lineas generales el pacto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 23 de septiembre de 1998