Mediterráneo, "a fondo"

Son las cinco de la mañana y el despertador pone en pie a los tres tripulantes del Galeón I. Están anclados en el puerto de Alicante y les esperan 15 horas de travesía hasta Cabo de Palos, penúltima escala de su viaje. El barco es la insignia de A fondo, una campaña organizada por WWW/Adena y patrocinada por la CAM, que pretende llamar la atención sobre los problemas más acuciantes del Mediterráneo, exponer sus causas y presentar soluciones. El Galeón I partió de Castellón el 24 de julio. Seis amarres en seis puertos (Castellón, Gandía, Altea, Alicante, Cabo de Palos y Aguilas) durante 20 días. En cada escala, acciones de limpieza de fondos marinos y un tema que plantear. "Nuestro cometido no es limpiar los puertos, sino llamar la atención sobre su estado", explica Enrique Segovia, responsable de la campaña. La campaña nació para llamar la atención de los ciudadanos con el reclamo de la limpieza de puertos. Los patrones del velero, Javier Romero, Urri, y Gonzalo García, se ocupan de coordinar estas limpiezas simbólicas. A su llegada a cada puerto hacen una primera inmersión para calibrar el tipo de residuos que hay y la zona en la que se encuentran, y el día de la acción organizan a los buceadores voluntarios, que son miembros de la Guardia Civil y de diferentes clubes de submarinismo.

"Ya no sé qué más podemos encontrar"

Han encontrado objetos de todo tipo y calado: neumáticos, cabos, redes, sillas, un carrito de bebé, llaves, vallas, un lavabo, latas, todo tipo de plásticos y hasta el carro de un hipermercado. La acción suele durar una hora, porque los fondos están tan llenos de lodo que, pasado este tiempo, el agua es demasiado turbia como para que los submarinistas puedan ver algo. "Ya no se qué más podemos encontrar", comenta Enrique Segovia, responsable de la campaña A fondo. Segovia habla con energía de los temas que le preocupan. Explica que el Mediterráneo es el mar más contaminado del planeta después del Golfo Pérsico. En un año recibe 600.000 toneladas de hidrocarburos, 4.800 toneladas de plomo, 200.000 toneladas de zinc... Un sinfín de productos más o menos tóxicos que degradan las posibilidades de albergar vida. Como muestra, un botón: las aguas residuales se vierten sin depurar en un 70% de los casos. Cifras que dan vértigo. Pero la contaminación directa es sólo una punta de lanza. La cadena de la vida se ve afectada en todas sus fases. Los humedales costeros, por ejemplo, sufren una agresión permanente por las filtraciones de aguas contaminadas de los ríos y por la presión urbanística. La masificación turística agrava los problemas, la sobreexplotación pesquera está acabando con los recursos, las artes de pesca agresivas aniquilan las praderas de posidonias. Los problemas que se están tratando en esta campaña son sólo partes de un gran problema, eslabones de una cadena de degradación. Los grandes mamíferos, claros indicadores de la salud del mar, están directamente afectados por todas estas cuestiones. La campaña A fondo intenta llevar a los ciudadanos que viven cerca del Mediterráneo la problemática que acecha a su mar y concienciar de la importancia que tiene cada acción conservacionista. "Pero las soluciones nunca pueden ser parciales, es necesario que sean integradoras", plantea Enrique, "tenemos que vivir más de cara al mar", termina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 07 de agosto de 1998.

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