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Un hombre asesina a cuchilladas a su esposa ante sus dos hijos en La Palma

El marido se negaba a aceptar la resolución judicial de separación

Santa Cruz de Tenerife

Un hombre asesinó ayer a su esposa de varias cuchilladas en el cuello, en presencia de sus dos hijos de corta edad, tras sostener una fuerte discusión en el domicilio de la pareja, en el municipio de Barlovento, en la isla de La Palma. El matrimonio, formado por Julio T. G., de 38 años, y Carmen María R. P., de 31, estaba en trámites de separación. Éste es el sexto episodio de violencia en el hogar con víctimas mortales en una semana.

Fuentes de la Guardia Civil informaron de que la discusión entre ambos surgió por discrepancias sobre la custodia de los hijos, una niña de seis años y un niño de año y medio de edad.Julio T.G., camarero de profesión, tiene otros tres hijos de una relación anterior, que convivían de forma esporádica con la pareja.

Según señalaron las mismas fuentes, Julio T.G. atacó presuntamente a su mujer con un cuchillo de unos quince centímetros de longitud y le asestó varios golpes en la yugular, lo que le ocasionó la muerte instantánea. Así concluyó la discusión que ambos sostenían delante de los dos niños, sobre la una y media de la madrugada del jueves, en la pequeña localidad de Barlovento, un municipio rural cuyos habitantes se dedican en su mayor parte al cultivo de las plataneras.

Un miembro de la Guardia Civil de la localidad próxima de San Andrés y Sauces indicó que no hay constancia de que la víctima hubiese presentado alguna vez denuncias por malos tratos. Sin embargo, en los archivos del mismo puesto se han encontrado varias denuncias por abandono de hogar, por parte de los dos cónyuges, y otras por maltrato a los hijos.

Algunos vecinos de la pareja comentaron asimismo que las amenazas y peleas eran frecuentes últimamente, motivadas al parecer por la negativa del hombre a aceptar la resolución judicial de separación del matrimonio.

Julio acusaba a Carmen María de maltratar a los niños, por lo que luchaba para impedir que se le concediera a ella la custodia de ambos hijos.

Una vecina de Barlovento relató cómo la madre de Carmen María, que reside en la vivienda próxima, oyó los gritos de su hija a medianoche. Ambas viviendas tienen un interfono instalado para que la abuela pueda comunicarse con los niños cuando se quedan solos en casa. El dispositivo hizo posible que la anciana escuchase impotente la discusión entre el matrimonio, que se fue tornando cada vez más violenta. La mujer salió de su domicilio e intentó entrar en el de su hija para auxiliarla, pero no consiguió abrir la verja de la entrada, cerrada con llave. El agresor, que seccionó el cuello a su esposa con un cuchillo de los que se utilizan habitualmente para cortar plátanos, huyó de la vivienda familiar tras cometer el crimen. Una hora y media más tarde, se entregó en el puesto de la Guardia Civil.

Un portavoz del cuerpo de seguridad aseguró en los medios de comunicación locales que Julio T.G. insistió ante los agentes en que era consciente, en todo momento, de lo que había hecho.

La eurodiputada canaria de Izquierda Unida Ángela Sierra pidió ayer, tras conocer el asesinato de Carmen María, que se activen todos los mecanismos legales posibles para combatir las situaciones de malos tratos que sufren las mujeres en el Archipiélago. Canarias ocupa el quinto lugar entre las comunidades autónomas españolas en relación con el índice de agresiones a las mujeres. Según las estadísticas del Instituto Canario de la Mujer en 1997, el 95% de las mujeres que fueron víctimas de agresiones en el hogar estaban separadas o en trámites de separación, y en la mayor parte de los casos habían denunciado previamente a su compañero por malos tratos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de julio de 1998