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Reportaje:

Adelgazar con bisturí

La operación quirúrgica de la obesidad está cubierta en España por la Seguridad Social

Ana María Martínez Redondo no olvidará fácilmente aquel 18 de octubre de 1994 cuando, agotado su último recurso para adelgazar, se puso en manos del equipo de Antonio Martín Duce para que le practicaran la operación quirúrgica llamada by pass bilio-pancreático, con la que ha logrado perder 59 kilos. Esta intervención está indicada para los obesos mórbidos (aquéllos que al dividir su peso y la talla multiplicada por dos resulta un índice de masa corporal mayor de 40 kilogramos por metro cuadrado).En estas personas las dietas hipocalóricas no han dado resultado alguno. "No es una intervención estética ni se trata de parecerse a Cindy Crawford; es cirugía, con una técnica traumática, que conlleva un riesgo controlado y debe ser el último recurso cuando el obeso esté ya amenazado por otras enfermedades asociadas:hipertensión, diabetes o, en casos extremos, insuficiencia respiratoria o cardíaca", asegura Duce. La cirugía de la obesidad es habitual en Estados Unidos desde los años sesenta y en España se viene practicando desde hace 20 años. Pero hasta los noventa no se ha logrado popularizar, hasta que no se han reducido los riesgos y los efectos secundarios.

Seguridad Social

Esto animó a operarse a Ana María, cuando vio en televisión un programa que hablaba de la intervención. Su endocrino le instó a dejar de ahorrar el dinero que ella iba acumulando para su última esperanza. "Te lo vamos a hacer nosotros", le dijo, "y además, gratis". En España, la Seguridad Social cubre la operación al completo. En las clínicas privadas también se hace, pero pagando. Su precio suele ser bastante elevado debido a la complejidad técnica y los distintos equipos que se utilizan. "El coste es mínimo para los beneficios que te da", apunta Juan José Larriba, de 27 años, quien se operó en una clínica privada de Madrid. Había probado de todo: psiquiatras, pastillas de alfalfa, acupuntura, dietas..., nada le servía. Ahora pesa 73 kilos y va olvidando poco a poco las penurias a las que sus 140 kilos anteriores le sometían. "Mi vida ha cambiado, desde conseguir un trabajo a tener una vida sexual normal". Cuando a Ana María le dijeron que se podía operar el cielo se le abrió, pues llevaba años arrastrando una obesidad que encorsetaba su vida. "No quería salir a la calle, no podía vestirme con ropa bonita y moderna y me costaba muchísimo hacer las tareas de casa o agacharme para jugar con mi hijo". Para ella estos recuerdos amargos se quedaron en el pasado, como los 59 kilos que logró perder tras someterse a cuatro horas de operación.Esta intervención que el equipo del doctor Duce realiza tres veces al mes en el hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares consiste en una técnica concreta llamada técnica de Scopinaro modificada, basada en la pionera creada por el cirujano italiano Nicola Scopinaro en el año 1976.

Ana ya puede vestirse bien sin necesidad de ir a las secciones de grandes tallas de los grandes almacenes y bailar con agilidad, como siempre deseó. A sus penas se añadían los problemas físicos. "No podía dormir boca arriba porque me asfixiaba y también tenía el colectores muy alto, además de un fuerte dolor de espalda. Al caminar me fatigaba mucho".

La idea en que se basa el by pass bailo-pancreático es que la digestión no se haga en todo el intestino delgado. "Se reduce el estómago para disminuir el apetito y se deriva el intestino de forma que los alimentos no lo atraviesen totalmente y así dé menos tiempo a absorberlos. Lo importante es que no se mezclen los alimentos con los jugos que realizan la digestión hasta el medio metro final del intestino delgado". El equipo de Martín Duce ha realizado 15 intervenciones en lo que va de año. El hospital Clínico de Zaragoza, el hospital Virgen de los Lirios de Alce y el hospital Gregario Marañón de Madrid son otros centros donde se practica esta técnica. No es la única y hay quien advierte seriamente sobre sus posibles secuelas, como el doctor Anisete Platicar, presidente de la Asociación de la Cirugía de la Obesidad Mórbida en España y cirujano en el hospital Virgen de los Lirios (Alcoy): "El by pass bilio-pancreático es la operación de obesidad más fuerte que hay. La aconsejo en pacientes superobesos, con un índice de masa corporal por encima de los 50 kilogramos por metro cuadrado. A largo plazo puede tener efectos secundarios como la desnutrición, la no absorción de vitaminas A, B y K, bajos niveles de hierro y calcio y diarreas frecuentes".

Efectos secundarios

El doctor Duce recuerda que ninguna técnica es del todo feliz. "Es una operación contra natura, el cuerpo adelgaza artificialmente y el seguimiento del paciente es fundamental. Hay que estudiarlo y el operado tiene que saber que tendrá que ver al médico toda la vida. Por supuesto que hay efectos secundarios, sobre todo en el primer año, en esta y en todas las intervenciones".Un total de 200 pacientes obesos han pasado por las manos del doctor Álvaro Larrad, especialista en cirugía endocrina y metabólica del hospital Gregorio Marañón de Madrid y primer cirujano en publicar en España sobre esta operación. Admite que hay otras técnicas como el by pass gástrico o la gastroplastia vertical anillada, pero defiende el Scopinaro apasionadamente, avalado por una larga experiencia en la que "he hecho una selección muy rigurosa de los pacientes. Exijo un informe de psicólogos y psiquiatras y no opero a quien sé que va a ser incapaz de seguir unos hábitos de alimentación que empiezan tras la operación. Tampoco opero a los alcohólicos, porque en ellos cualquier cirugía de la obesidad está desaconsejada". La idea de operarse para comer uno todo lo que desee es completamente errónea. "Con el by pass bilio-pancreático no hay que hacer después dieta, se puede comer de todo, pero eso sí, hay que tener unas normas de alimentación. Las grasas se dejan absorber y si hay una ingesta muy grande de ellas se arrastran todas las vitaminas liposolubles, eliminándose con las heces. Las normas hay que seguirlas para obtener un buen resultado".

La experiencia de estos cirujanos demuestra que las intervenciones quirúrgicas de la obesidad mejoran considerablemente la calidad de vid a.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de julio de 1998