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Hasan Hatab, líder emergente del GIA

Hasan Hatab, también conocido como Abu Hamza, cuyas redes fueron alcanzadas ayer por la operación contra los medios islamistas en Europa, dirige los comandos del Grupo Islámico Armado (GIA) del este de Argel a la Cabilia, pero está intentando imponerse como jefe único del movimiento.Hatab, de 30 años, jefe de la zona 2 del GIA, entró en disidencia con el líder, Antar Zouabri, en 1996. Desde entonces intenta extender su control sobre el GIA denunciando la línea de Zouabri y las matanzas de civiles.

En Francia, los especialistas de la lucha antiterrorista estaban sobre la pista de Hatab desde el año pasado, y consideraban que la emergencia de una disidencia en el seno del GIA en Argelia, era susceptible de tener repercusiones en Europa. En su opinión, la afirmación del liderazgo de un nuevo emir tendría que pasar por la toma de control o la constitución de nuevas redes en Europa y, tal vez, por un golpe de efecto en Francia, a la que el GIA considera su principal enemigo, lo que legitimaría al pretendiente a la dirección del movimiento.

Hasan Hatab está considerado como un hombre en ascenso en el seno del GIA, un movimiento desgarrado por las rivalidades, y duramente golpeado por las operaciones del Ejército de estos últimos meses. Las autoridades argelinas han puesto precio a la cabeza de Hatab, tres millones de dinares (unos 7,5 millones de pesetas).

Hatab se ha declarado «inocente» de las matanzas de civiles que se atribuyen a Zouabri. Preconiza la yihad (guerra santa) contra las fuerzas de seguridad y se opone a la tregua unilateral decretada el pasado mes de octubre por el Ejército Islámico de Salvación (EIS), brazo armado del Frente Islámico de Salvación (FIS, disuelto). Varios grupos autónomos o disidentes del GIA, con efectivos relativamente escasos, se han unido a esa tregua en los últimos meses. De hecho, el EIS intentó recientemente un acercamiento a Hatab, pero éste se negó a dejar las armas. El emisario enviado por el EIS murió en circunstancias misteriosas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de mayo de 1998