Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los alumnos de la licenciatura de Traducción aumentan de un centenar a 5.000 en seis años

Los avances tecnológicos revolucionan la formación de traductores e intérpretes

Sólo 79 estudiantes se aventuraron a matricularse en el curso 1991-1992 en la carrera superior de Traducción e Interpretación, cuando aún era experimental. Seis años después, la cantidad de alumnos de esta difícil y novedosa disciplina universitaria se ha multiplicado de forma vertiginosa: ya hay alrededor de 5.000, repartidos en 14 universidades españolas (11 públicas y 3 privadas). El estrechamiento de las relaciones económicas y políticas en la multilingüe Unión Europea y el relámpago de las nuevas tecnologías han revolucionado la formación y las perspectivas profesionales de los futuros traductores e intérpretes. Este curso se han incorporado a las universidades españolas alrededor de 1.200 nuevos estudiantes. La licenciatura de Traducción e Interpretación, heredera de la antigua diplomatura, "sigue siendo poco conocida en España, especialmente por los padres de los alumnos, que piensan que sólo consiste en aprender idiomas", dice Antonio Argüeso González, decano de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad Europea de, Madrid. En realidad, los futuros traductores deben tener muy diversos conocimientos y reunir una amplia lista de cualidades, pero ante todo deben ser "buenos corredores de fondo", dice Argüeso.

Entre las cualidades requeridas están los buenos reflejos, la capacidad para improvisar, el talento para adivinar contenidos (para los casos en los que los oradores no se expresan correctamente) y facilidad para sintetizar largos mensajes. Los conocimientos imprescindibles son buen nivel de informática, dominio de la navegación en Internet, amplia cultura general (para entender bien los temas especializados que traduzcan) y buen conocimiento de un mínimo de tres idiomas. "Los alumnos llegan con pocos conocimientos en lenguas extranjeras", explica Argüeso, "y no se vive en este campo sabiendo sólo inglés". Según este decano, el francés y el alemán están empatados como segundo idioma escogido por los estudiantes. "Yo les aconsejo que elijan un tercer idioma que sea exótico, como los de los países que se están incorporando a la UE. En un plazo corto se necesitarán traductores de polaco o checo para todas las reuniones y traducciones oficiales europeas. Sólo la UE traduce a diversos idiomas 30.000 páginas al año de sus propios textos".

En cambio, el mercado profesional del italiano y del portugués está saturado por la gran cantidad de personas que los dominan, aunque no se hayan formado como profesionales de la traducción. "Muchos alumnos prefieren escoger lenguas como el japonés o el árabe en tercer lugar. Yo, en general, se lo desaconsejo, porque tienen que estudiarlas al menos el doble de años que las demás para alcanzar el nivel suficiente para trabajar con ellas de traductores'', dice Argüeso.

La última revolución del trabajo de los traductores se ha producido con la incorporación de modernos programas que memorizan miles de frases, lo que agiliza vertiginosamente la traducción especializada, la búsqueda a través de Internet (que ha permitido ahorrar tiempo y mejorar la calidad de las traducciones especializadas) o las traducciones 'a distancia por medio de videoconferencias. "Esta evolución ha hecho necesario actualizar la formación", afirma Javier Franco, profesor de Traducción en la Universidad de Alicante, centro que tiene alrededor de 500 alumnos de traducción.

"Sin Internet no se puede hacer nada hoy día en traducción", dice Franco. "Hemos empezado a enseñar a los estudiantes las reglas básicas para sacar partido a la red: la búsqueda de direcciones útiles, Páginas de consulta, lexicografía o palabras muy especializadas como, por ejemplo, las del argot australiano o los términos irlandeses".

El ordenador traduce los términos automáticamente por medio de novedosos programas de traducción asistida, guarda los más especializados en un glosario y se acuerda de cada frase que ha traducido el profesional. Entre estos programas (que cuestan un millón de pesetas) destacan el Trados (que se puede probar en http:// www.trados.com), Déjá Vu (http:llwww.atril.com), Systran (http:/Iwww.systranmt.com), Star (http://www.star-ag.ch), y el programa de IBM (http:// www. software. ibm. com/ad/ translat).

Los traductores del futuro harán sobre todo traducciones técnicas (que ya constituyen el 90% del mercado) y trabajarán en gabinetes colectivos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 21 de abril de 1998