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Un catalán entre meigas

A Xavier Baixeras (1945) le va el mestizaje y Málaga le da suerte. Tarraconense de nacimiento, ganó ayer su segundo premio de la crítica en poesía escrita en lengua gallega. El primero lo había, ganado por Os celestes faiados en 1989, cuando Málaga acogió por vez primera el fallo de la Asociación Española de Críticos Literarios.Catalán de nacimiento y lengua materna, autor en castellano de varias novelas, desde 1981 decide volcar su obra poética en gallego hasta ser considerado como uno de los más interesantes poetas actuales en esta lengua. Beira Norte (Sotelo Blanco), el libro galardonado, se articula en cuatro partes y cuatro temas fundamentales: el tránsito, la memoria, el proceso de desposesión y el viaje.

En el apartado de narrativa en gallego, el galardón recayó sobre Xosé Carlos Caneiro (Ourense, 1963) por Un xogo de apócrifos (Edicións Xerais de Galicia). El libro, que ya había ganado el Premio Torrente Ballester de Novela, es un homenaje a autores como Pessoa, Neruda, Cortázar o Borges, a través del empeño de un escritor frustrado en ultimar una novela durante su estancia y ocaso vital en un psiquiátrico.

Jordi Comudella, por El germá de Catul, y Joan Rendé, por El barber violador, se alzaron respectivamente con los premios de poesía y novela en catalán. Cornudella(1962) es considerado como un poeta "raro", reacio a publicar, y al que sólo los acontecimientos inevitables invitan a escribir: la muerte de su hermana, en este caso. Rendé (1943) saltó a finales de los setenta a la palestra como un narrador breve muy dotado, y sin embargo abandonó la narrativa en pro del periodismo y los guiones televisivos. Recientemente recuperado para la novela y considerado un estilista de la lengua catalana, Rendé relata en El Barbero violador la posguerra a través de un barbero, Baronet, empeñado en realizar y relatar hazañas sexuales.

El esukera ha visto como ganadores de 1997 a Joxemari Iturralde (1951) por la novela Kilkirria eta roulottea (El grillo y la roulotte), y Patxi Ezkiaga (1943), con Zauriaren Salmoak (Salmos de la herida) en el caso, de la poesía. Iturralde ha tardado 8 años en trazar una compleja historia de amor y búsqueda entre un americano y una restaurádora vasca en los años 70. Por su parte, Ezkiaga se basa en la estructúra del libro bíblico de los Salmos para "ofrecer una visión antropológica sobre el destíno de una persona atrapada en un tiempo (le aflicción".

Tras la comunicación de los premiados, Miguel García Posada anunció que a partir del próximo año no habrá restricciones para que cualquier autor, incluidos los hispanoamericanos editados en España, pueda ganar el premio cuántas veces sea elegido. "Se trata de premiar el mejor libro del año, sea cual sea", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de marzo de 1998