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'Mea culpa' de Clinton por el genocidio de Ruanda

Kigali / Kampala

El presidente estadounidense, Bill Clinton, la ONU y Francia coincidieron ayer en admitir la "responsabilidad compartida" de la comunidad internacional en el genocidio que en 1994 ensangrentó con los cadáveres de cerca de un millón de tutsis y hutus moderados el país de las mil colinas, como es conocido Ruanda. En un discurso pronunciado durante su visita relámpago a Ruanda (poco más de dos horas), Clinton reconoció que la comunidad internacional "no actuó lo suficientemente rápido" cuando estallaron las matanzas. "No llamamos inmediantamente a esos crímenes por su verdadero nombre: genocidio", se lamentó."La comunidad internacional debe aceptar su parte de responsabilidad en esta tragedia", declaró Clinton ante los aplausos de la multitud entre la que había varios supervivientes de las matanzas. Además de asegurar que el mundo "no tenía que haber permitido el uso de los campos de refugiados" [del este del antiguo Zaire] por parte de los responsables del genocidio, el presidente hizo un llamamiento a la comunidad internacional para "reforzar su capacidad para impedir y, si es necesario, detener cualquier genocidio futuro. En la cumbre que posteriormente celebró en la ciudad ugandesa de Entebbe, EE UU y otros siete países africanos adoptaron una declaración para prevenir nuevos genocidios. Washington destinará 40 millones de dólares (unos 6.000 millones de pesetas) para evitar matanzas y establecer un sistema judicial en la región.

Como un eco de la declaración de Clinton, el responsable de las misiones humanitarias de la ONU, Sergio Vieira de Mello, deploró la "pasividad" de la comunidad internacional ante el genocidio. Incluso Francia, acusada por el actual régimen ruandés de complicidad en el genocidio, admitió ayer por boca de su Ministerio de Justicia la creación de una comisión investigadora sobre Ruanda.

La declaración de Clinton en Kigali (Ruanda) sirvió de prólogo a la cumbre que poco después celebró en Entebbe, con los presidentes de Uganda (su principal aliado en la zona, una democracia sin partidos y una economía liberalizada), República Democrática de Congo (RDC, antiguo Zaire), Ruanda, Kenia y Tanzania, el primer ministro de Etiopía y el ministro de Exteriores de Zimbabue. La cumbre reconoció que no, había un "modelo fijo" de democracia, con lo que Yoweri Museveni, el presidente ugandés, y Laurent Kabila., el líder de la RDC, entre otros, veían reconocidas sus variantes políticas en una región turbulenta. Kabila aseguró a Clinton que celebrará unas elecciones justas en su país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de marzo de 1998

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