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NUEVA CRISIS EN LOS BALCANES

Sanción a Serbia y aviso a los kosovares

Los países reunidos ayer en Londres decidieron lanzar un doble mensaje a las partes enfrentadas en el conflicto de Kosovo. Serbia vio como volvían las sanciones que ya le fueran impuestas durante el conflicto en Bosnia. Por su parte, los grupos armados albaneses fueron advertidos de que la comunidad internacional no está dispuesta a transigir con actos terroristas.Las sanciones impuestas a Serbia incluyen el embargo de armas, la suspensión de créditos necesarios para las exportaciones, inversiones y planes de privatización. Al tiempo de restituir el embargo de material militar y "equipo que pueda ser usado en operaciones represivas", las sanciones paralizan los visados para los miembros del Gobierno serbio. Además, el Grupo de Contacto amenaza con congelar los fondos yugoslavos si antes del 25 de marzo el presidente yugoslavo, Slobodan Milosevic, no ha dado marcha atrás en su política.

Con esos instrumentos, el Grupo de Contacto, que ayer se reunió por primera vez desde 1995, quiere presionar a Milosevic a abandonar su violenta estrategia en Kosovo y aceptar que es hora de restaurar su autonomía anulada en 1989.

"La represión violenta de la expresión no violenta de puntos de vista políticos es completamente indefendible", señala el documento final. "La situación en Kosovo no puede ser resuelta con mano dura policial" subrayó el ministro de Exteriores británico, Robin Cook. "La comunidad internacional no tolerará el uso de la policía de una manera tan represiva como hemos visto en la pasada semana, que ha provocado tantos muertos", añadió.

El comunicado final de la reunión de ayer en Londres consta de diez puntos y también contiene claras advertencias a las fuerzas irregulares de Kosovo.

Los guerrilleros no deben hacerse ilusiones de que cuentan con el respaldo de las principales potencias occidentales.

"Nuestra condena de las acciones de la policía serbia no deben en ningún caso ser erróneamente interpretadas como un respaldo al terrorismo", señala el comunicado final. "Nuestra posición es clara. Condenamos plenamente las acciones terroristas del Ejército de Liberación de Kosovo así como de cualquier otro grupo apunta el documento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de marzo de 1998