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DOS AUDACES PROYECTOS ARQUITECTÓNICOS

Foster debuta en Madrid con una gasolinera

Repsol instalará en 5 años 200 estaciones de servicio según la idea del arquitecto inglés

La multinacional petrolera española Repsol presentó ayer en Villaverde (Madrid Sur) la nueva y revolucionaria imagen de sus gasolineras. Un diseño "rupturista", basado en marquesinas con forma de pirámide invertida que ha realizado el arquitecto británico Norman Foster, quien presentó un prototipo de su obra junto al presidente de Repsol, Alfonso Cortina. El espectacular concepto arquitectónico aportado por Fosters & Partners se une al cambio de imagen gráfica creado por José Cruz Novillo pero sigue combinando los colores corporativos de la empresa (rojo, blanco y naranja) en las cubiertas y surtidores, con un edificio prefabricado en aluminio azul oscuro. Repsol abrirá en cinco años 200 estaciones con el formato Foster.

Con sus habituales prisas, su atildado aspecto de sir y pródigo en sonrisas, Norman Foster, de 62 años, explicó al presentar su proyecto la filosofía que marca la mayoría de sus grandes creaciones: "El objetivo era muy ambicioso y difícil. Se trataba de que la arquitectura ayude a mejorar la calidad de vida y el servicio a los ciudadanos, haciendo más personal y amigable la existencia de cada día. ¿Podemos racionalizar, modernizar y prefabricar a la vez que nos acercamos a la gente? ¿Puede ser una estación de servicio un sitio agradable, variado y menos anónimo? ¿Puede servir este prototipo como un modelo que sobreviva al tiempo a la vez que refuerza y respeta la imagen comercial?" Él mismo se respondió poco después: "Yo he querido hacer una pieza de escultura que fuera limpia, elegante, simbólica, que protegiera además de la lluvia, que tuviera una presencia emblemática y que también fuera modular, para que pueda ser adaptable a cualquier necesidad".La gasolinera le sirve a Foster como metáfora de la vida, del futuro y de un mundo en el que "todos afrontamos retos parecidos: la energía, la contaminación, el equilibrio entre lo antiguo y lo nuevo, la necesidad de facilitar a la gente ciudades menos hostiles". "El medio ambiente y la calidad de vida no dejan al arquitecto ser un ser aislado", afirmó. "El reto es una cuestión de supervivencia, no es una moda". Foster se mostró muy contento de volver a trabajar en España y contestó con una sonrisa al ser preguntado si no le parecía extraño que su primera obra en Madrid sea una gasolinera.

La impactante gasolinera diseñada por el arquitecto británico sustituye la tradicional marquesina de protección del área donde se reposta por unos módulos de base cuadrada (11,20 x 11,20 metros) con forma de pirámide invertida y un remate perimetral que marca la pureza de líneas. Las marquesinas de acero estructural galvanizado están forradas con paneles de aluminio con alma de polietileno fijados a la estructura, lo que permite un acabado de alto valor estético subrayado por las diferentes alturas de las estructuras.

El espíritu del proyecto es hacer de la marquesina una señal en sí misma. La marquesina se convierte, así en el nuevo símbolo de identificación de las gasolineras Repsol. Los surtidores también se modernizan e incorporan un sistema de pago por tarjeta y en metálico que da una idea de dotar de mayor comodidad y rapidez a la venta y de una clara voluntad de reducir personal. Un portavoz de la compañía admitió que la tendencia clara es hacia una mayor automatización.

El prototipo fue presentado ayer con gran aparato luminotécnico en las afueras de Madrid, en una zona bien conocida por Foster, pues el Ayuntamiento de Getafe le encargó hace meses una idea para diseñar los 12 millones de metros cuadrados anexos al Cerro de Los Ángeles. Foster, que ha cobrado siete millones de pesetas por el encargo, entregó a cambio los planos de un enorme complejo urbanístico, una nueva ciudad que incluía un recinto ferial, un palacio de congresos, una estación de cercanías y 15.000 viviendas, pero la Comunidad madrilena (que aportó un millón del total) echó el freno al asunto a finales del año pasado, y de momento sólo lo ve como un proyecto factible a largo plazo, informa Fernando Neira.

De este modo, tras la polémica retirada del propio Foster del concurso de ideas para la tercera pista del aeropuerto de Barajas y la realización por su cuenta de un proyecto para ampliar el Museo del Prado, la gasolinera de San Cristóbal de Los Angeles (junto a las instalaciones de Repsol Butano) se convierte en el primer proyecto que el arquitecto consigue rematar en Madrid.

La admiración ante la armoniosa belleza estética y la limpieza de las líneas constructivas y los espacios vacíos era el sentimiento común ayer entre los responsables de la empresa y los invitados al acto, entre ellos numerosos profesionales de la aquitectura y el diseño. El presidente de Repsol, Alfonso Cortina, anunció que durante este mes la compañía abrirá tres estaciones con el nuevo formato: en la calle de Mateo Inurria y en El Escorial (Madrid) y en el nudo de Collserola de Barcelona. Además, Repsol ha ganado con la creación ideada por Foster el concurso convocado por la Exposición Universal de Lisboa para construir una gasolinera dentro del recinto ferial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de marzo de 1998