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La bailarina Lola Greco vive su noche de triunfo en Nueva York

"Grito", de Antonio Canales, es recibido con entusiasmo

Tras el discutido éxito del Ballet Nacional de España en su primera presentación en Nueva York, la segunda oferta de esta agrupación ha dejado un sabor más sólido en el público que, sin llenar el City Center, se puso en pie al final del programa. También se aplaudió con entusiasmo el Grito de Antonio Canales, y las reposiciones de Medea, de José Granero, y La Vida breve, de José Antonio. Las tres obras fueron protagonizadas por Lola Greco

Entre otros lucimientos importantes, la noche de baile español tuvo en el primer bailarín Oscar Jiménez un sólido intérprete para el Zapateado, creado hace unos años por Felipe Sánchez sobre la histórica partitura de Pablo Sarasate y que constituye un, aunque breve, bellísimo trabajo que resume el virtuosismo del baile masculino de toda una época, de la danza escénica española. Óscar Jiménez demostró madurez y precisión tanto en la zona del taconeo como en el de la expresión estilística.Grito es la última creación de Canales para el Ballet Nacional de España que cuenta con un potente traba . o de diseño del vestuario de Pedro Moreno inspirado claramente en el antiguo apogeo del baile español en los años 30 y en aquel refinamiento que impuso Antonia Mercé.

Grito es una suite de bailes encadenados por el cante y marcados estrechamente por la caja acústica, donde el coréografo ha sabido despegar hacia una concepción moderna y donde el grupo se reparte con equidad el protagonismo frente a esmerados solistas como Currillo, Maribel Gallardo y Lola Greco. Las luces demasiado efectistas y coloreadas de Stinelli no benefician esa especie de acuarela cromática que el diseñador Moreno ha sabido resolver con maestría entre volantes, chales y azabaches. A pesar de ello esta obra es, para Canales y el conjunto, una demostración del talento del primero, que se había visto ensombrecido con el sonoro fracaso de su reciente Guernica-Bernarda en el teatro Apolo madrileño.

La bailarina Lola Greco participó además en la apertura de la noche a cargo de la reposición de La Vida breve, suite de José Antonio, demostradora de su gran oficio y tradicionales conceptos coreográficos donde prima la elegancia.

La Greco en el papel de la gitana mostró desde el principio una hondura, intensidad y pose que le dan definitivamente una posición casi única por su línea e inspiración dentro del baile femenino español actual. Ella misma se encargó del cierre de la función protagonizando la Medea que creara José Granero y Miguel Narros hace casi tres lustros y que se mantiene sin discusión como la gran pieza de repertorio del ballet español de nuestro tiempo. El esfuerzo profesional de Lola Greco es muy evidente, pues ella ha interiorizado el personaje dando matices propios que cristaliza la fusión feliz de la tragedia clásica con el ballet flamenco.

Proceso de cambio

La compañía se enfrenta a un proceso de cambio acelerado que la nueva dirección trata denodadamente no sea traumático y facilite la adquisición del rigor técnico en la interpretación de tan diferentes títulos. Aída Gómez, nueva directora artística de la compañía titular española, se muestra partidaria de una renovación del repertorio, lo que implica, sin duda, abandonar lo que no funciona y apostar por la recuperación y las nuevas creaciones.Tras este segundo programa neoyorquino la compañía emprende su gira a California para terminar en Miami donde la prensa ya ha reflejado que espera con el entusiasmo típico del público hispano, a estos embajadores de la mejor expresión bailada de lo español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de marzo de 1998