Tribuna:BIOLOGÍA: GENÉTICA DE POBLACIONESTribuna
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Saharianos y vascoibéricos

La historia de los orígenes de las poblaciones puede hoy día pasar a estudiarse en laboratorios más que en gabinetes especulativos gracias a la genética, a la lingüística y a las nuevas metodologías arqueológicas.Nuestros propios estudios en los genes HLA han avalado que una parte importante de la población española y de la vasca tiene caracteres comunes con los antiguos pobladores del norte de África. Esto sugiere que los iberos antiguos procedían y/o estaban muy emparentados con los blancos norteafricanos, hamitas o camitas. Ésta era la población antigua del norte de África y estaba aquí establecida mucho antes de la llegada de los árabes, desde tiempos preneolíticos; sus representantes actuales son los bereberes. B. Sykes (Oxford) y V. Cabrera (Canarias) encuentran otros marcadores genéticos de bereberes en la población de Iberia y Canarias respectivamente. De hecho, un estudio a nivel mundial de los genes HLA en 542 laboratorios de diferentes países ya separaba españoles, portugueses y vascos del resto de europeos y los colocaba más cercanos de poblaciones africanas (XI Workshop Mundial de Histocompatibilidad).

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Estudios lingüísticos de Solano Peña, Ivanov y Jorge Alonso García apoyan esta teoría; no sólo los antiguos hamitas habrían pasado a la península Ibérica sino también a Italia (etruscos), a Creta (primeros minoicos) y a otras partes del Mediterráneo norte en tiempos preneolíticos. Los estudios lingüísticos de Jorge Alonso no dejan dudas de la existencia de un tronco sahariano común a lenguas, como la vasca (probablemente una valiosa muestra viva de lo que se hablaba en gran parte de la Iberia prerromana, el ibérico-tartésico), la etrusca y otras mediterráneas, aún sin descifrar. Los datos fotográficos del transbordador Columbia y otros modelos climáticos muy recientes no dejan dudas de la existencia de grandes masas de agua en lo que hoy es el Sáhara, que ha llegado a su estado actual en los últimos 10.000-12.000 años; es por tanto factible la existencia de un trasvase de gran parte de una población sahariana hacia el norte del Mediterráneo en tiempos prehistóricos. El profesor Escacena de Sevilla apoya también esta teoría en base a sus estudios arqueológicos.

En este contexto hemos comparado en un reciente trabajo las frecuencias de los genes HLA de los portugueses con las de argelinos, españoles, vascos y otros europeos.

Las conclusiones son que las distancias genéticas de los vascos (San Sebastián) con los españoles (Madrid) y con los portugueses (Coimbra) son muy parecidas. Las tres poblaciones ibéricas están más emparentadas con las norteafricanas (Argel) que con otras europeas.

Gracias a la existencia del precioso acervo cultural vasco (idioma) y de los métodos de análisis genético y arqueológico actuales, hoy es posible reconstruir de una manera más objetiva la prehistoria de Iberia.

Antonio Arnaiz Villena es catedrático de la Universidad Complutense.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 27 de enero de 1998.