Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
EL PAPA, EN CUBA

'Mamá Inés' despertó al Papa

Un ritmo sabrosón y muy cubano amenizó de mañanita el primer amanecer del Papa en Cuba, que resultó entrañable y fuera de protocolo. "Ay, mamá Inés, ay mamá Inés, todos los negros tomamos café", cantó al Santo Padre un coro infantil en la residencia de la Nunciatura Apostólica, situada en Miramar. El Pontífice pernoctará allí durante su estancia en Cuba. Los niños del Mamá Inés tienen entre 7 y 11 años y estudian en el colegio estatal Amadeo García Caturla.El Papa se despertó a las seis de la mañana, y una hora después le fue servido el desayuno. La colación fue frugal: café, frutas y un poco de pan. "No sé si se comió el pan", duda la fuente informante. Supo entonces el sucesor de Pedro que los niños esperaban con ilusión, y les hizo entrar. La bienvenida de los colegiales había sido incluida en el programa del Vaticano, pero, por los imponderables derivados de una visita tan apretada, quedó fuera. Acompañados por su maestra, los infantes cantaron varias tonadas del rico folclor patrio y villancicos.

Los niños fueron atendidos cariñosamente por el Papa durante un buen rato. Se interesó por sus vidas y el colegio y les despidió con su bendición. Marcharon felices, o al menos sabedores de que cantaron para alguien muy importante. El concierto en honor de Juan Pablo II contó con la asistencia de los cardenales y prelados, que llegaban a esa hora a la residencia diplomática del Vaticano en Cuba para emprender desde allí el viaje a Santa Clara.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 1998