La frontera del Estado de bienestar
"El elemento determinante de toda Europa tiene que ver con el Estado de bienestar, que es lo que distingue a las sociedades civilizadas de las que quieren aplicar el pensamiento único más duro". Así se manifestó Joaquín Estefanía, director de Opinión de EL PAÍS, ayer por la mañana durante un desayuno con periodistas. Al presentar su libro Contra el pensamiento único, editado por Taurus, Estefanía agregó: "En España el pensamiento único es una tendencia que se ha instalado con relativa fuerza. Sin embargo, este Gobierno, que se había presentado como, neoliberal, no se ha atrevido a aplicar los aspectos más puros del pensamiento único porque no tiene la fortaleza política para hacerlo".En opinión del autor, el libro pretende "poner en duda lo que nos hacen creer como evidente, es decir, el pensamiento único del neoliberalismo que se desmarca de todo contenido social". No obstante, Joaquín Estefanía contempla signos optimistas en el horizonte europeo: "Hay un cambio de atención en países como Francia, Gran Bretaña e Italia, y en Europa se está empezando a hablar de empleo, de ciudadanía social europea. Creo que hay que llegar a un pensamiento mestizo que incorpore lo social a las cuestiones económicas".
Pero del mismo modo que el director de Opinión de EL PAÍS critica el pensamiento único, también arremete contra los ataques a esta forma de ver el mundo desde un planteamiento "cerrado y estatalista". "Me gustaría que leyeran este libro dirigentes de Izquierda Unida", comentó Estefanía.
El profesor Sami Naïr, que ha escrito el epílogo de Contra el pensamiento único, afirmó ayer: "La tradición europea de lo social es opuesta a la de Estados Unidos, donde prima la autonomía del individuo".


























































