Microsoft España rechaza las acusaciones de monopolio

Frente a las denuncias y acciones anunciadas contra Microsoft por el Departamento de Justicia de EE UU, que acusa a la empresa de abuso de posición dominante por tratar de imponer a los fabricantes de ordenadores su programa de acceso a Internet, el Explorer, el director de marketing de Microsoft España, Juan Antonio García-Urgelés, aseguró ayer a EL PAÍS que toda la polémica creada en torno al Explorer se debe a una interpretación errónea de lo que realmente pretende la empresa que preside Bill Gates y que no es otra cosa que "invertir a largo plazo en el desarrollo de productos en un entorno muy competitivo, lo que acaba redundando en beneficios para el consumidor".

Según García-Urgelés, el desarrollo del navegador Explorer "como un componente más de nuestro sistema operativo [Windows 95], intenta mejorar el producto que ofrecemos, dentro de una estrategia decidida hace tiempo. Ello no impide que se utilicen [por el usuario] otros instrumentos de acceso a Internet como el de Nestcape [con su programa Navigator]".

El Departamento de Justicia de EE UU y otras empresas competidoras de Microsoft acusan a esta compañía de imponer su programa de acceso Explorer a los fabricantes de ordenadores como condición previa para instalar el programa Windows 95.

Compaq, uno de los mayores fabricantes de ordenadores, denunció el pasado miércoles que Microsoft le amenazó con cancelar el acuerdo para el uso del software Windows 95 si utilizaba otro programa de acceso a Internet que no fuera el de Microsoft, el denominado Explorer. Según Compaq, Microsoft insistió en que si instalaban otro navegador que no fuera el Explorer no podrían seguir usando Windows 95, que utilizan la mayor parte de los ordenadores.

A la denuncia de Compaq se unieron otros dos fabricantes de ordenadores: Gateway 2000 y Micron Electronics. El director de software de Compaq, Stephen Decker, informó a las autoridades que Microsoft les amenazó con no renovar la licencia para incluir el sistema operativo Windows 95.

Prácticamente, cerca del 90% de los nuevos ordenadores incorporan el sistema Windows de Microsoft, por lo que si el fabricante perdiera la licencia para incluirlo en sus productos quedaría en una situación totalmente indefensa.

Greg Saw, portavoz de Microsoft, reiteró, por su parte que "el Explorer es parte de la funcionalidad de Windows 95".

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