Las ciudades patrimonio buscan conciliar turismo y preservación
La III Asamblea General de la Organización de Ciudades Patrimonio de la Humanidad, que ayer fue inaugurada en Évora por el primer ministro portugués, Antonio Guterres, estudiará el posible traslado de su sede desde Quebec a Europa y debatirá la forma de conciliar la promoción turística con la preservación de estos centros históricos.Durante las sesiones de esta asamblea general, que reúne a más de sesenta alcaldes de 38 países, está previsto que los representantes del Banco Mundial anuncien una nueva línea de crédito destinada a la conservación del patrimonio de estas ciudades y sea aprobado un documento que defina las orientaciones para articular el desarrollo turístico con la protección de su legado histórico. Los representantes de las ciudades españolas distinguidas por la Unesco (Ávila, Cáceres, Córdoba, Salamanca, Santiago de Compostela, Segovia y Toledo) han expresado su descontento por la ineficacia de la organización, "a la que no tiene sentido pagar para no recibir ningún beneficio".
Durante la presentación del libro Évora, patrimonio de la humanidad, el escritor portugués afincado en España José Saramago expresó su preocupación por la conservación de estos lugares. "Los turistas", dice, "son como las abejas; dan miel, pero pican".


























































