Bertolucci es homenajeado por el Festival de Locarno
El Leopardo de Honor del Festival de Cine de Locarno, que se celebra en la ciudad suiza, y una suma equivalente a 13.333 dólares (unos dos millones de pesetas) fueron entregados ayer al cineasta italiano Bernardo Bertolucci por el conjunto de su obra. "Este Leopardo da prestigio", dijo Bertolucci, y agregó: "Tengo el sentimiento de que el cine está viviendo la mutación más dramática de los últimos años". También se preguntó si los jóvenes realizadores comparten con él esta opinión y si estiman que, como ocurrió en los años sesenta, "hay que volver a plantear la pregunta de qué es el cine".Ayer, por la noche, el público de la Piazza Grande -principal lugar de encuentro de los cinéfilos concentrados en Locarno- asistió al pase de una copia restaurada de El último tango en París (1972). Por vez primera, una película ha sido copiada en poliéster (y no en celuloide), material que, en principio, vuelve la cinta indestructible. "Aunque eso moleste a los censores que, a principios de los setenta, querían enviar la película a la hoguera", dijo uno de los organizadores.
El último tango en París tuvo en su tiempo un enorme éxito, especialmente por sus escenas escabrosas entre Marlon Brando y María Schneider. Condenada por obscenidad en Italia en 1976, la película fue perdonada en 1987.
El festival programó otras dos obras suyas también restauradas: Partner (1968) y La vía del petrolio (1965-66). Bertolucci pidió que también se presentara otra de sus obras: El placer (1952). El cineasta nació en Parma en 1941 y desde su adolescencia se interesó por la poesía y el cine. En 1961, cuando estudiaba en la Universidad de Roma, conoció a Pier Paolo Pasolini, que lo contrató como ayudante de dirección en Accattone.


























































